Un cáncer de páncreas terminó el domingo con la vida del biólogo Jaume Josa, a los 67 años. Además de científico fue un gran sabio convertido en ameno divulgador de la historia de la ciencia y amigo de artistas y de toreros. Su último gesto fue dar su cuerpo a la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.
Para Josa, que vivía inundado de libros y folletos de Darwin, el ser humano forma parte de una cadena en continuidad. Nadie en España ha hecho tanto para dar a conocer, propagar y polemizar sobre la teoría de la evolución. Tras el darwinismo, se interesó por la metodología que se desprende y una gran idea política: “Entender la historia común que une a todos los seres vivos”.
Jaume Josa i Llorca (Barcelona, 1945) fue hijo de maestros de la República, depurados y expulsados del cuerpo docente, que no fueron rehabilitados hasta el primer Gobierno socialista. Comprometido en los valores del civismo, entró en política con el Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB) asistiendo a su asamblea constituyente. Se doctoró en Ciencias Biológicas y su tesis doctoral ya versó sobre Historia de la Biología (el naturalista francés Buffon), disciplina de la cual fue profesor en la Universidad de Barcelona. Estudió el trabajo enorme y dinámico que se ha hecho sobre la investigación y la enseñanza de la biología en las escuelas y universidades de Reino Unido.
Fue director general del Servicio de Publicaciones y delegado en Catalunya del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y actualmente era investigador del Departamento de Historia de la Ciencia en la Institución Milà i Fontanals.
También fue miembro de la Comisión para el Estímulo de la Cultura Científica en el Departamento de Cultura de la Generalitat, desde la cual se realizó la exposición 'Del Anís del Mono a las autopistas de la información' y colaboró estrechamente en 'In vitro: de las mitologías de la fertilidad a los límites de la ciencia', en la Fundación Miró de Barcelona. Levantando puentes entre las humanidades y las ciencias, fue impulsor del Jardín Botánico de Montjuïc, en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona. Asimismo, dirigió la prestigiosa revista científica francesa 'La recherche' en su edición española, 'Mundo científico'.