Más de 71.500 estudiantes de sexto de primaria se enfrentan este lunes y mañana, martes, al duro reto de demostrar que el sistema educativo catalán progresa adecuadamente. En estos dos días --el primero, catalán y matemáticas; el segundo, castellano y lengua extranjera--,
los alumnos de la escuela pública afrontan la prueba que empezará a mostrar si la polémica supresión de la sexta hora lectiva pasa o no factura, con la comparación de sus resultados con los de sus compañeros del año pasado. En el 2011, las pruebas de evaluación evidenciaron que dos de cada 10 alumnos catalanes no dominaban las competencias que se consideran básicas para su edad.
Alumnos de sexto de primaria de la escuela Agora, de Nou Barris, este lunes, durante las pruebas. FERRAN NADEU
"La expresión escrita y la geometría fueron los puntos débiles en las pruebas del año pasado, las dos áreas en las que todavía queda mucho recorrido para la mejora. En cambio, los resultados en comprensión lectora mostraron que se ha alcanzado un nivel óptimo", explica Joan Mateo, presidente del Consell Superior d'Avaluació del Sistema Educatiu, el organismo que coordina los exámenes, que se realizan simultáneamente en más de 2.000 centros y con los que se analiza el nivel de la educación primaria en Catalunya.
Los contenidos de la prueba, que se convoca por cuarto año consecutivo, presentarán pocas novedades respecto a las ediciones anteriores. La intención es que los resultados de los exámenes, que corregirán 1.100 profesores, sean comunicados a los colegios hacia el 11 de junio.