El Periódico

JORDI ÉVOLE

Domingo, 24 de junio del 2012

Lo sé. Algunos de ustedes pensarán que soy un pijiprogre trasnochado que ha recuperado el viejo eslogan anti-OTAN Yanquis go home. También pueden pensar que soy un hippy insolidario que prefiere comer alcachofas que se cultivan al lado de mi casa antes que pensar en la cantidad de parados que podrían encontrar trabajo de camarero o de crupier en esa solución urgente y desesperada a la crisis llamada Eurovegas.

Miren, tengo 37 años y toda mi vida la he pasado en el Baix Llobregat, seguramente una de las comarcas más castigadas de Catalunya por el crecimiento descontralado. Para que se hagan una idea, en mi pueblo, que es Cornellà, La Banda Trapera del Río se presentaba en los conciertos diciendo: «Somos de los bloques verdes, la única zona verde de Cornellà». La primera vez que visité el delta del Llobregat -cuando el Llobregat era la cloaca de la comarca- fue sin querer, camino del aeropuerto, porque en los años 80 algunos sábados por la tarde el entretenimiento familiar era ir a ver como los aviones despegaban de El Prat.

Muy cerquita del aeropuerto sobrevivió una zona agrícola. Más que Parc Agrari, aquello fue un milagro. Y donde de pequeñito yo iba a ver despegar aviones y me tapaba la nariz para no oler el río/cloaca, ahora puedo llevar a mi hijo en bicicleta, ver unos pajaritos y descubrir que las alcachofas no salen de la estantería del Mercadona envasadas al vacío. Lo dicho: los típicos hábitos de un papi pijiprogre que no piensa en el progreso.

Nuestros gobernantes que tanto quieren a Catalunya ¿permitirían que en su comarca se construyese la aberración que será Eurovegas? ¿Cómo reaccionarían si el señor Adelson colocase sus casinos en parajes del Empordà o la Garrotxa? ¿Hubiesen permitido un Eurovegas en la Fageda d'en Jordà? ¿Qué papel está jugando la oposición socialista, cuyos ayuntamientos ayudaron a consolidar el Parc Agrari y ahora no condenan rotundamente algo que va en contra del modelo de crecimiento que predican? ¿Tanto les pone a nuestros dirigentes ganar a Madrid, aunque esa victoria sea a costa de destrozar parte de nuestro patrimonio? ¿No sería esta una gran oportunidad para poner en práctica la democracia participativa y convocar un referendo sobre el Eurovegas de marras?

He visto a Artur Mas visitando Massachusetts, ese estado que apuesta por el conocimiento y que se ha convertido en modelo para Catalunya. ¿Qué apuesta por el conocimiento es Eurovegas? ¿Descubrir cuántas combinaciones quedan para petar la máquina tragaperras? Parece que, más que apostar por el conocimiento, aquí nos olvidemos del conocimiento y nos conformemos con apostar.

Mañana nos visitan los hombres de Adelson. Es imposible que lean este artículo. Pero igual cuando entren en el Palau de la Generalitat, una señora de la limpieza ha acabado de fregar y se encuentran pisando esta hoja de periódico. Me conformaría que con un poco de suerte les llamase la atención que hay tres palabras escritas en inglés: Eurovegas 'go home'.

El exmadridista Álvaro Arbeloa volvió a acordarse de Gerard Piqué