El segundo satélite europeo de la serie MetOp, el MetOp-B, ha despegado sin contratiempos a las 19.30 horas a bordo de un cohete ruso Soyuz desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, según han informado la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (Eumetsat). Los satélites aportarán datos sobre velocidad y dirección de los vientos, capa de ozono y humedad de la atmósfera, entre otros aspectos.
MetOp-B se encargará de una amplia gama de mediciones de vital importancia para el pronóstico del tiempo a medio plazo (hasta cinco días) y la monitorización del clima. Como su antecesor aún en funcionamiento, que fue lanzado en el 2006, y un tercer satélite similar previsto para finales del 2017, el MetOp-B da una vuelta alrededor de la Tierra cada 101 minutos pasando siempre por el polo y a una baja altura (817 kilómetros).
Los satélites en órbita polar son capaces de observar la superficie de la Tierra con un mayor nivel de detalle que los típicos satélites geoestacionarios, como los Meteosat, que se encuentran prácticamente inmóviles a unos 36.000 kilómetros de altura sobre el punto de intersección del Ecuador y el meridiano de Greenwich.
"Podríamos decir que los Metop tienen mucha más definición porque están más cerca y menos resolución temporal porque están en movimiento dando vueltas", comenta a este diario Manuel Palomares, especialista de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Aproximadamente, el Metop pasa por un mismo lugar dos veces al día, aunque en sentido amplio, con visión lateral, "podríamos hablar de cuatro ocasiones", prosigue Palomares.
Los MetOp, que pesan unas cuatro toneladas y miden 17,7 metros de largo con los paneles solares desplegados, disponen de tecnologías completamente nuevas y completarán las informaciones que actualmente proporciona el sistema de satélites de la Administración Atmosférica y Oceánica de EEUU (NOAA).
España, como estado miembro de la ESA y Eumetsat, ha participado activamente en el proyecto, recuerda Palomares. Las oficinas españolas de Astrium han suministrado el sistema Ascat de tres antenas de guías de onda con sus respectivos mecanismos de despliegue, los paneles portaequipos con su cableado y el adaptador que sujeta el satélite al lanzador Soyuz. Además, han participado en algún proceso de esta misión Thales Alenia Space España, GMV, Indra, INSA y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), entre otros.
Una antena de 15 metros situada en Maspalomas (sur de Gran Canaria) será una de las seis estaciones encargadas del seguimiento.