Las autoridades de Estados Unidos han enviado una alerta de salud a 230.000 personas que han visitado este verano el parque nacional de Yosemite, en California, a causa de un virus cuya infección puede ser mortal para los humanos y que, por el momento, ha contagiado a nueve personas, tres de las cuales han fallecido.
Turistas acampados en el parque californiano de Yosemite, en una imagen de septiembre del 2006. EFE / KENNY KARST / HANDOUT
Información publicada en la página 32 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 15 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El síndrome pulmonar hantavirus (SPH) se contagia por el contacto con heces, orina o saliva de roedores. Días atrás, los responsables de Yosemite ya alertaron a 30.000 visitantes que habían dormido en dos áreas de acampada del parque entre los pasados meses de junio y agosto.
A pesar de que el parque insiste en que las cartas de advertencia enviadas a los turistas son simplemente una medida de precaución, no existe una cura para el hantavirus y un tercio de los casos resultan mortales. Los síntomas, además, pueden tardar hasta seis semanas en presentarse. En cualquier caso, las autoridades aconsejan a los visitantes que consulten a sus médicos si experimentan síntomas similares a los de una gripe: dolor de cabeza, fiebre, dificultad para respirar, dolor muscular y tos. Yosemite también ha puesto a disposición de los turistas una línea de atención telefónica abierta ocho horas al día, que está recibiendo unas 1.000 llamadas diarias.
DOS BROTES ANTERIORES / El actual brote de hantavirus en Yosemite se cree que ha sido causado por ratones que anidaban en el material aislante de las carpas de acampada, y no es el primero que ocurre en el parque californiano. Ya en los años 2000 y 2010 hubo otros brotes, aunque entonces solo resultaron infectados dos visitantes.