La asociación ecologista IAEDEN-Salvem l¿Empordà ha denunciado que la empresa Canales del Fluvià Nàutic pretende abrir el próximo año una base náutica con capacidad para 550 embarcaciones, que va asociada a la futura construcción de un club de playa con bungalós, piscinas y otras instalaciones deportivas en la desembocadura del río Fluvià, junto a parque natural de los Aiguamolls del Empordà.
En la web donde se promociona el proyecto, denominado Illa del Fuvià, hay una galería fotográfica con recreaciones virtuales de cómo quedará el entorno una vez construida la totalidad del complejo. Los amarres se ubican en pantalanes flotantes sobre los antiguos canales construidos cuando, en los años 70, se proyectó ubicar en esa zona la urbanización de lujo Fluvià Marina.
Esa urbanización, que generó una fuerte oposición del territorio, preveía la construcción de 500 viviendas, un hotel y canales navegables (que todavía siguen allí), como en la vecina Empuriabrava. Tras 30 años de lucha, el edificio que presidía el complejo, el Fluviànàutic, fue demolido el 23 de febrero del 2005. La construcción, que no estaba acabada, se había levantado junto a la desembocadura del río, considerada en la actualidad una zona inundable, no urbanizable y especialmente protegida.
Bàrbara Schmitt, portavoz de IADEN-Salvem l¿Empordà, ha explicado que los promotores basan el proyecto en una antigua concesión de los años 70 otorgada por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, que fue renovada el pasado mes de julio. “Nos enteramos porque alguien nos dijo que en el Salón Náutico de Barcelona ya se estaban ofreciendo reservas de amarres”, ha dicho.
Schmitt ha pedido a la Conselleria de Territori i Sostenibilitat que tome cartas en el asunto y que, aunque se trate de una concesión ministerial, se apliquen las leyes de protección de espacios naturales de Catalunya y la ley de puertos de la Generalitat, que no prevé la construcción de ningún club náutico en los próximos años.
Víctor Latorre, propietario de Canales del Fluvià Nàutic, ha explicado que lo que se muestra en la web es una recreación del proyecto final que a él le gustaría promover en aquella zona, pero ha asegurado que, en este momento, su empresa solo se dedica a alquilar amarres en los canales que ya están construidos y que el año próximo solo se abrirán estas instalaciones. "En verano entrán allí hasta 200 embarcaciones sin ninguna vigilancia, por eso es mejor que los amarres se hagan de forma controlada", ha dicho.
Latorre ha precisado que los bungalós y demás instalaciones que se ven en la página web de la empresa forman parte de un proyecto de "turismo sostenible" que se construiría en varias fases y que en la página ya se advierte que las imágenes representadas requieren de la aprobación de planeamiento. "Se ubicarían construcciones de una sola planta fabricadas en madera y cristal que funcinarían como edificios auxiliares. Luego nos gustaría hacer una parque de la naturaleza, con bungalós pero con muy baja densidad de visitantes, sin autocaravanas ni carreteras. Un proyecto respetuoso con el medio ambiente que supondría una inversión de 14 millones de euros y que daría empleo a un centenar de personas".
Fuentes de la Conselleria de Territori i Sostenibilitat han afirmado que se trata de un proyecto del que todavía "no se conocen todos los detalles", pero que, a su juicio, "difícilmente tiene cabida en una zona protegida y, en cualquier caso, no encaja con el modelo territorial y ambiental del delta del Fluvià".