La red de satélites de navegación Galileo, la alternativa europea al sistema estadounidense GPS, dio ayer un paso esencial en su desarrollo con el lanzamiento de dos nuevos ingenios que permitirán validar el programa por primera vez, como informó la Agencia Espacial Europea (ESA). Hasta ahora se encontraban en órbita dos satélites que fueron lanzados en octubre del 2011, el IOV1 y el IOV2, pero eran necesarios al menos dos más para que la red sea capaz de determinar de manera independiente la ubicación de un objeto en la Tierra. Es una cuestión de geometría. Para los usuarios, no obstante, los satélites no estarán disponibles hasta el 2015 en el mejor de los casos.
Información publicada en la página 26 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 13 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El lanzamiento conjunto del IOV3 y el IOV4, nombres técnicos de los nuevos satélites, se efectuó a bordo de un cohete Soyuz que a las 20.15, hora española, se elevó sin contratiempos desde el puerto espacial europeo de Kurú, en la Guayana francesa. Pasados 10 minutos, los satélites se separaron del cohete y se encaminaron a sus posiciones orbitales. Y al cuarto de hora llegaron las primeras señales desde el espacio que confirmaban que el lanzamiento se había desarrollado con éxito.
HASTA 27 / Esta constelación de satélites, que confía en llegar a las 27 unidades en el 2018, más tres de reserva por si hay problemas, «permitirá disponer de mejores servicios, desde una navegación para vehículos más precisa, una gestión eficiente del transporte por carretera o transacciones bancarias más seguras», cita como ejemplos el director de comunicación de la ESA en España, Javier Ventura-Traveset. Como mejora de impacto popular, los responsables de Galileo comentan que los coches equipados podrán conocer su situación «con un precisión de centímetros», frente al margen de error de varios metros del sistema GPS, lo que abrirá el camino, por ejemplo, para que aparquen sin conductor.
«Con cuatro satélites en órbita ya se podrá determinar la posición de un usuario utilizando únicamente el sistema Galileo», explica Jaume Sanz, investigador del Grupo de Astronomía y Geomática (gAGE) de la Universitat Politècnica de Catalu-nya. Con ellos se podrá fijar la latitud, la longitud y la altitud, así como la referencia temporal, «aunque aún no se podrá asegurar una cobertura (estar los cuatro visibles) durante 24 horas y en todo el territorio», añade Sanz. Para ello será necesario ir ampliando la constelación hasta llegar al total de 27. El grupo de la UPC, que colabora con la ESA desde el 2001, ha desarrollado algoritmos para mejorar la exactitud del posicionamiento por satélite.
Galileo mejorará las prestaciones de GPS, con el que es totalmente compatible, gracias a un mayor número de satélites (27 frente a 24), una altitud orbital ligeramente superior (23.300 frente 20.000 kilómetros) y unos relojes atómicos de una precisión jamás utilizada en navegación satelital, entre otros aspectos. Una medición exacta del tiempo es esencial porque el sistema se basa en la conversión de tiempo a distancias: cada satélite transmite una señal (a la velocidad de la luz) que indica su ubicación en órbita y el tiempo exacto en que esta señal se emite. Así pues, un error de una milmillonésima de segundo puede suponer un error de ubicación de varias decenas de centímetros.
AYUDA PARA BARCOS / En el 2015, cuando ya haya 18 satélites en órbita y no se necesite el apoyo del GPS para cubrir todo el día y toda la superficie terrestre, Galileo ofrecerá tres prestaciones: servicio abierto (gratuito), servicio público regulado especial (PRS) y el servicio de búsqueda y salvamento. En este sentido, Ventura-Traveset explica que IOV3 y IOV4 serán los primeros satélites en cargar el transpondedor de búsqueda y rescate (Sarsat), una nueva prestación que se ha diseñado y fabricado completamente en España. Hasta ahora, el sistema GPS permitía que un barco lanzara un mensaje de socorro que llegase a los servicios de emergencia. «Con Galileo -concluye el portavoz de la ESA en España-, el barco que ha mandado la señal también recibirá una de vuelta en la que se le avisará de que su mensaje ha sido recibido y que el rescate está en marcha».