Los Mossos d'Esquadra han detenido en Lleida a tres personas y han imputado a otras dos por haber simulado que habían sido víctimas de atracos al objeto de cobrar los seguros correspondientes. Cuatro de los imputados son dueños de bares supuestamente atracados.
Según la policía catalana, los denuncias falsas estaban relacionadas con supuestos robos con fuerza en el interior de bares, en los que los ladrones se habrían apoderado de las recaudaciones de la caja y de las máquinas tragaperras. En uno de los casos los Mossos detuvieron a un hombre e imputaron a otro como presuntos autores de los robos, aunque después se descubrió que había perpetrado el atraco con la connivencia del propietario.
En otro de los casos, una mujer de 45 años dijo haber sufrido un atraco en una plaza de Lleida y que los ladrones se habían apoderado del dinero en efectivo y las joyas que llevaba. La policía comprobó que se trataba de una denuncia falsa y que la denunciante tenía un seguro que cubría parcialmente los daños.
Los Mossos d'Esquadra han señalado que últimamente se ha constado un aumento de las simulaciones de delitos y han recordado que simular un robo tiene consecuencias legales ya que este delito está recogido en el Código Penal, que prevé penas de multa que pueden oscilar entre los 6 y los 12 meses.