ANTONIO BAQUERO / Barcelona
Un joven de 18 años ha sido interceptado por la Guardia Civil en el aeropuerto de El Prat con más de un kilogramo y medio de cocaína en el estómago. El detenido, de nacionalidad francesa, llevaba 1.594 gramos de droga en estado líquido distribuida en pequeñas cápsulas hechas con preservativos.
Las bolsas con la coca líquida que el detenido llevaba en su estómago. GUARDIA CIVIL
Se trata de una gran cantidad de cocaína, pues los muleros raramente llevan más de 750 gramos en el estómago. De hecho, en los últimos años, solo una persona ha sido detenida con más cocaína en el estómago: un anciando ecuatoriano que llevaba casi dos kilos.
La detención se produjo en la Terminal T1, cuando el joven, residente en la Guayana francesa, acababa de llegar a Barcelona en un vuelo procedente de la República Dominicana, que en los últimos meses se han convertido en una de las plataformas de salida de la cocaína hacia Europa.
Más difícil de detectar
Durante el control de aduanas, los agentes sospecharon del joven y le llevaron a que se le realizase una radiografía, que reveló la presencia en el estómago de lo que podían ser bolas de droga, tal y como al final se confirmó. Por su propia seguridad, el detenido fue trasladado a un hospital de Barcelona, donde fue expulsando las bolas de droga líquida.
En los últimos meses, las organizaciones de trafico de drogas han reemplazado las cápsulas sólidas de cocaína, que es como se transportaba hasta ahora, por cocaína líquida pues resulta ser más difícil de detectar en el escáner.