El desprendimiento de unas 100 toneladas de rocas en la carretera N-260 a su paso por Viu de Llevata, en El Pont de Suert (Alta Ribagorça) ha obligado a cortar durante 12 horas la circulación en los dos sentidos de la marcha, ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT). El desprendimiento se ha producido en el kilómetro 337 hacia las tres y media de la madrugada de este jueves, en un momento en que no circulaba ningún vehículo.
Durante los trabajos con maquinaria pesada para partir las rocas, de grandes dimensiones, y retirarlas de la calzada, el tráfico se ha desviado por la N-230. Hacia las 15.15 horas, la circulación se ha normalizado.
El delegado del Govern en el Alt Pirineu y Aran y alcalde de El Pont de Suert, Albert Alins, ha declarado que el incidente pone de manifiesto la grave situación de la N-260. El Ayuntamiento de El Pont de Suert y los consejos comarcales de la Alta Ribagorça y el Pallars Jussà han reclamado al Ministerio de Fomento mejoras urgentes al tratarse de la principal arteria de comunicación del Pirineo Oriental y presentar actualmente un estado "deplorable".
Según Alins, el tramo que más urgencia requiere es el comprendido entre los núcleos de Xerallo y El Pont de Suert. El delegado ha lamentado que, hasta el momento, no ha habido ninguna respuesta por parte del Ministerio, aunque en los últimos meses se han realizado tareas de mantenimiento, limpieza de cunetas y estabilización de taludes.
Alins, que se reunió la semana pasada con la subdelegada del Gobierno en Lleida, Imma Manso, espera que el Ministerio tenga lo más pronto posible proyectada la variante y que se inicien las obras de mejora para la seguridad y la buena comunicación entre el Pallars y la Ribagorça.
El deshielo se apunta como la causa más probable del desprendimiento, ya que las lluvias y las bajas temperaturas debilitan el terreno, el agua rompe las rocas cuando se solidifica en las fisuras y al aumentar la temperatura, las piedras pierden la sujeción que tenían.
Las rocas han provocado agujeros en el asfalto y han roto la valla metálica de seguridad, además de llevarse por delante árboles y arbustos en su caída. Los operarios han saneado asimismo la parte alta de la montaña haciendo caer otras rocas que estaban a punto de desprenderse.