El viento ha obligado a suspender nuevamente el despegue del globo aerostático que llevará hasta 36 kilómetros de altitud al aventurero austriaco Felix Baumgartner. El ingenio, que tenía tiene previsto partir a las 14.30 y luego a las 19.30, hora española, no podrá despegar hasta mañana, en el mejor de los casos, según la cuenta atrás del equipo Red Bull Stratos.
La víspera, las condiciones meteorológicas en la ciudad de Roswell (Nuevo México, EEUU) ya habían obligado a aplazar un día la misión, pero en esta ocasión la decisión definitiva se acordó in extremis, con Baumgartner ya en la cápsula de vuelo, ataviado con el traje espacial, y el globo de helio prácticamente hinchado.
Para poder empezar a volar es necesario que la velocidad del viento en la zona no supere los cinco kilómetros por hora. Y en las imágenes retransmitidas a medio mundo podía observarse perfectamente que el gran globo se retorcía por efecto del aire. La radiación solar tampoco debe ser excesiva porque podría verse afectada la estabilidad del delicado ingenio aerostático, motivo por el cual se ha descartado un nuevo intento por la tarde (en horario de Nuevo México). El momento preferido es el alba, mediodía en España.
Según las previsiones de la empresa Red Bull, patrocinadora de la gesta, el globo ascenderá durante unas tres horas, o un poco menos, hasta alcanzar una altura de al menos 120.000 pies, exactamente 36.567 metros. La velocidad de ascenso rondará los 300 metros por minuto. Desde allí, Baumgartner se lanzará en caída libre durante unos cinco minutos hasta que, una vez se encuentre a unos 1.500 metros de altitud, accione su paracaídas y aterrice otra vez en Roswell.
El deportista extremo, ataviado con un traje espacial que lo protegerá del frío y la baja presión atmosférica, viaja en el interior de una cápsula presurizada que cuelga del inmenso globo. Una vez llegue a los 36 kilómetros, abrirá una compuerta y se lanzará al vacío. Durante los primeros kilómetros de caída espera romper la velocidad del sonido (1.234 kilómetros por hora) aprovechando la escasez de aire y el débil rozamiento.
El descenso podrá observarse en directo gracias a tres cámaras acopladas al traje de Baumgartner, dos en la rodilla y una en el pecho.
En las últimas horas, Baumgartner ha pasado nuevos chequeos médicos y ha descansado en compañía de su familia, desplazada a Nuevo México para seguir el lanzamiento sobre el terreno.
También ha respirado oxígeno con cámara para intentar eliminar nitrógeno. El aventurero recibe un menú bajo en fibras ya que debe evitar cualquier alimento que pueda liberar gases en su cuerpo. Las condiciones extremas de baja presión en las que se moverá Baumgartner podrían hacer que ese gas se dilatara y provocara graves lesiones internas.