Sumida en uno de los periodos más complicados de su historia, la Universitat de Barcelona (UB) celebrará el 22 de noviembre, en primera vuelta, unas elecciones a rector determinantes para su futuro. Las limitaciones derivadas de la crisis obligan a un presupuesto cada vez más ajustado que ha afectado a la UB en todos los niveles, pese a que se mantiene como referente de la enseñanza universitaria catalana y española. El panorama se presenta no menos incierto ante la pretensión de la Generalitat de crear un nuevo órgano de gobierno universitario en el que los representantes políticos tendrían una presencia mayoritaria. Entre sus responsabilidades recaería la aprobación de los presupuestos y el nombramiento del rector, por lo que estos pueden ser los últimos comicios en los que el equipo de gobierno surja de un proceso electoral basado en el sufragio universal.
Asamblea de estudiantes en la Facultad de Geografía e Historia de la UB, el pasado junio. FERRAN NADEU
Información publicada en la página 34 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 06 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Una situación que ha invitado a la reflexión a personalidades de la comunidad universitaria, que en los últimos meses se están movilizando para aportar ideas que mejoren el modelo y optimicen los recursos disponibles. Fruto de estas conversaciones, cuatro docentes con experiencia contrastada en la gestión han mostrado su voluntad de presentarse a los comicios cuando falta un mes para el inicio de la campaña, el 7 de noviembre.
MODELOS DE GESTIÓN / El actual rector, Dídac Ramírez, confirmó que irá a la reelección para culminar un proyecto que no ha podido definir como preveía por «los recortes» que ha sufrido en sus cuatros años de mandato. Coincidiendo con el último consejo de gobierno de Ramírez, la catedrática de Fisicoquímica Victòria Girona anunció su intención de optar al cargo para dotar de «más transparencia» a la gestión de la UB y garantizar su «autonomía». Una voluntad de independencia en la que coincidió Josep Antoni Bombí, catedrático de Anatomía Patológica, que apuesta por reforzar el vínculo de servicio de la universidad y adaptarlo a las demandas sociales.
Joan Guàrdia, catedrático de Psicología, expresó la «firme voluntad» de presentarse mientras intensifica contactos para formar una lista «transversal» con el objetivo de optimizar el rendimiento económico a través de una gestión diáfana.