Las conclusiones preliminares del informe del Instituto Nacional de Toxicología y de la Universidad Complutense de Madrid sobre los huesos hallados en una hoguera de Las Quemadillas (Córdoba) indican que son humanos y que pertenecen a menores, según confirmaron a EL PERIÓDICO fuentes al corriente de la investigación. Los resultados de este análisis, el cuarto que se realiza sobre los restos hallados en la finca de la familia de José Bretón, el padre de los niños Ruth y José, coinciden con los de otros dos informes realizados por el forense Francisco Etxeberria y el paleontólogo José María Bermúdez de Castro. Ambos certifican que los restos son humanos y contradicen el análisis realizado por una facultativa de la policía científica en noviembre de 2011, que afirma que son de animales.
Información publicada en la página 27 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 04 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El juez José Luis Rodríguez Laínz, encargado del caso, está a la espera de recibir este cuarto informe, y cuando obre en su poder, probablemente ordenará que se practiquen a los restos pruebas de ADN para compararlo con el de los niños. No obstante, los expertos consideran muy difícil llevar a cabo con éxito esta identificación genética, ya que, según los informes realizados hasta la fecha, los restos fueron extraídos de una hoguera en la que se utilizó una plancha metálica que elevó la temperatura a entre 650 y 800 grados. A esa temperatura, incluso a partir de 300 grados, es difícil conservar muestras de ADN porque la molécula se destruye.
MADRE AGRADECIDA / A pesar del vuelco de la investigación, Ruth Ortiz, la madre de los niños desaparecidos, agradeció ayer a través de un comunicado la labor que ha realizado la policía encargada de la investigación del caso. «Su labor -alaba- ha sido incansable y admirable. Nos prometieron que no iban a parar hasta encontrarlos y así lo han hecho». La familia materna añade que está «rota de dolor» por el desenlace que ha tenido la búsqueda de los pequeños, ya que a pesar de que se está a la espera de los resultados definitivos del análisis del Instituto Nacional de Toxicología, ellos no albergan ninguna duda de que los restos de la hoguera son de los niños.
El comunicado agrega: «Llegará el momento en que los Ortiz Ramos salgamos a la calle a pedir justicia, gritaremos esta crueldad y seremos los primeros en la lucha para que, tanto el responsable directo como los responsables indirectos de tanto sufrimiento asuman su culpa, y pediremos las responsabilidades correspondientes», pero, continúa, «ahora no es el momento de que nuestra familia esté en los diferentes medios de comunicación, sino el del recogimiento, del duelo y de llorar la pérdida de Ruth y Jose».