Un total de 15 dotaciones de los Bomberos de la Generalitat han reanudado este domingo las tareas de extinción del incendio forestal que comenzó el viernes por la tarde en Madremanya (Gironès) y que consiguió ser controlado anoche tras arrasar unas 220 hectáreas.
Una excavadora se abre paso en el bosque afectado por el fuego de Madremanya (Gironès), que ya está controlado. Robin Townsend | EFE
Los bomberos esperaron este sábado a comprobar el efecto de la tramontana en el fuego antes de darlo por controlado ante el peligro de que volviera a reavivarse, según han informado fuentes de este cuerpo.
Las lluvias que cayeron anoche en esta zona de Girona han ayudado a controlarlo tras calcinar unas 184 hectáreas de vegetación arbolada, 28,6 de cultivos y 5,4 de matorrales en los municipios de Madremanya (9,16), Sant Martí Vell (158,26), Flaçà (42,04) y la Pera (13,19).
El incendio comenzó en una masía del término municipal de La Pera, con un pequeño fuego que los habitantes de una casa rural consiguieron apagar en un primer momento, pero que después se reavivó con fuerza por el fuerte viento.