La Audiencia de Girona condenó ayer a 30 años de cárcel a la británica Lianne Smith por matar a sus dos hijos, de once meses y cinco años, en una habitación del hotel Miramar de Lloret de Mar (Selva) en el 2010. La sentencia suma 15 años de cárcel por cada asesinato, con el agravante de parentesco y los atenuantes de alteración mental y confesión.
Información publicada en la página 30 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En su declaración ante el jurado, la acusada culpó de todo lo ocurrido a su hija mayor, fruto de un matrimonio anterior, por haber denunciado en el 2007 a su marido, Martin Anthony Smith, de abusar sexualmente de ella.
La parricida explicó que decidió asfixiar con una bolsa de plástico a sus dos hijos antes de que los servicios sociales le quitaran la custodia tras la acusación a su pareja, quien a principios de este año se suicidó en la cárcel británica donde cumplía 16 años por haber abusado de la menor. Tras cometer los crímenes, Lianne airmó que intentó quitarse la vida hasta en seis ocasiones.