Un carnet de puntos para los alumnos, aulas de convivencia, expulsiones con servicios a la sociedad y una escuela de padres son algunas de las 928 propuestas ciudadanas que el Ministerio de Educación ha recibido, en tan solo 17 días, en su campaña de recogida por internet de aportaciones al anteproyecto de ley orgánica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), que el Gobierno tiene previsto enviar al Congreso antes de finales de año. Los participantes creen que la nueva ley debe contribuir a aumentar el nivel de disciplina de los estudiantes y el grado de implicación de las familias.
Y eso pasa, por ejemplo, por fomentar la "participación activa de los padres en la formación de los estudiantes", explica el ministerio que dirige José Ignacio Wert, en una nota de agradecimiento por las numerosas contribuciones recibidas. La escuela de padres, en concreto, tendría que ser un lugar "donde se adquieran recursos cognitivos, afectivos y conductuales para acercar las familias a los centros educativos". También se pide que "la ley dé más margen de actuación al profesor a la hora de imponer disciplina".
En principio, los correos electrónicos enviados por los ciudadanos al ministerio elogian la decisión de aumentar en un 25% las horas lectivas de Matemáticas, Lengua, Ciencias e Inglés, critican medidas como el aumento de la ratio de alumnos por aula y apoyan que se hagan reválidas al final de cada etapa educativa. También advierten de la "insuficiencia de la inversión en nuevas tecnologías" y piden la creación de más laboratorios, bibliotecas y salas de usos múltiples, "racionalizar los precios de los libros de texto o fomentar el sistema de préstamo y truqeque, programas de reciclaje de ordenadores y el cheque escolar".