Los científicos de todo el mundo estaban ayer en vilo a la espera de que hoy la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN en sus siglas en francés) pudiera anunciar formalmente el hallazgo del bosón de Higgs, la enigmática partícula de Dios cuya existencia, predicha desde hace décadas pero nunca corroborada, confirmaría el llamado Modelo Estándar, la teoría física fundamental que explica el funcionamiento del Universo.
Información publicada en la página 27 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El anuncio podría hacerse durante la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías, que se celebra en Melbourne (Australia) y en la que se expondrán los últimos resultados obtenidos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC).
El pasado mes de diciembre, el mundo científico ya acarició la posibilidad de certificar el hallazgo. Pero finalmente los físicos solo alcanzaron a declarar que habían logrado «cerrar el cerco» en torno al bosón de Higgs y que se encontraban más cerca del descubrimiento.
El gran problema de esta búsqueda científica es que no solo es difícil fabricar los hipotéticos bosones, sino observarlos, puesto que tendrían una vida extremadamente corta antes de convertirse en otras partículas. Los físicos consideran que si los bosones no han sido detectados hasta ahora es debido a que no existían circuitos circulares como el LHC capaces de acelerar los protones a velocidad cercanas a la de la luz y en dos sentidos opuestos, con el objetivo de conseguir millones de colisiones.
El bosón es esencial para entender por qué los objetos tienen masa. La existencia de la masa (la propiedad que, junto con la aceleración de gravedad, hace que los objetos tengan peso) sigue siendo un misterio. El Modelo Estándar describe con precisión el funcionamiento de las partículas más pequeñas de la materia y de sus interacciones, pero paradójicamente esta teoría funciona bien solo si se asume que todas las partículas tienen masa nula. Para arreglar este fallo, en 1960 el británico Peter Higgs sugirió la existencia de una partícula cuya acción generaría la masa. Los bosones de Higgs crearían un campo que, interactuando con las otras partículas, les daría la propiedad de tener masa.