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Ni espeleólogos en las cuevas subterráneas del macizo, ni excursionistas en sus bosques, ni cazadores pese a las batidas autorizadas de jabalís, ni escaladores, ni vehículos todoterreno, ni siquiera bañistas buscando zambullirse en sus riachuelos de agua fresca. El parque natural de Els Ports (Baix Ebre y Terra Alta), donde en el 2009 se produjo el grave incendio de Horta de Sant Joan, ayer era un espacio vetado y vigilado por 36 personas, entre agentes rurales, bomberos, mossos d'esquadra, policías locales y el resto de agentes de vigilancia activados para preservar este pulmón natural. Podían acceder a él tan solo los propietarios de casas de verano y hasta las personas que habían acampado en la única zona permitida, en Horta de Sant Joan, fueron desalojadas.
Al aire libre 8Dos mujeres, en la terraza del restaurante Pous de la Neu, en Els Ports, ayer. JOAN REVILLAS
Información publicada en la página 4 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 11 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Eran las consecuencias de la decisión de la dirección general de Medi Natural i Biodiversitat de restringir los accesos al macizo de Els Ports, junto con una decena más de zonas forestales de Catalunya. El riesgo de incendios por las altas temperaturas, que superaron los 36 grados en la cima de Els Ports, y la sequía que afecta a la vegetación, lo propiciaron.
Los objetivos, según explicó ayer el responsable de los agentes forestales en las Terres de l'Ebre, Miquel Àngel García, eran evitar que a causa de cualquier actividad de ocio pudiera ocasionarse un incendio y, también, «eliminar la posibilidad de que pudiera quedar gente atrapada en caso de que se iniciara un fuego, teniendo en cuenta que las condiciones ambientales y del terreno auguran una propagación muy virulenta».
Todas las áreas recreativas quedaron clausuradas y en los caminos los agentes desplegados sobre el terreno destaparon las señales que informaban de las restricciones de paso. Además, se dispusieron patrullas especiales de vigilancia para advertir de la situación y para alertar lo antes posible si se detecta alguna columna de humo.
«La vegetación está muy afectada por la sequía a excepción quizás de las zonas más altas del macizo, donde ha ido lloviendo y aguanta incluso mejor que otros años», señaló García. En la zona superior de Els Ports, algunos propietarios de restaurantes esperaban que los clientes llegaran pese a los avisos: «Para nosotros cualquier medida de prevención está bien tomada porque nos jugamos el negocio y el territorio, pero la verdad es que este año no se ve especialmente seco aquí arriba», comentó Josep Estrada, del restaurante los Pous de la Neu. Para él, los recientes fuegos del Alt Empordà han llevado a medidas restrictivas, y aunque las acepta, reclama que «se realicen acciones a lo largo de todo el año, porque no es suficiente con cerrar las montañas en verano si en invierno no se gestiona bien el bosque».
Pinares enmarañados
En el mismo sentido, el alcalde de Horta de Sant Joan, José Antolí, en cuyo término municipal se produjo en julio del 2009 el incendio más grave de Els Ports, con 1.140 hectáreas quemadas y cinco bomberos fallecidos, reivindicó « más esfuerzos destinados a preparar los bosques en invierno». «Soy buscador de setas -añadió-, y como conozco la zona sé que ahora no se puede ni pasar por los pinares de lo enmarañado que está todo».
Antolí lamentó que las acciones prácticamente se limiten a cerrar accesos en verano: «Está bien hecho si lo creen necesario, naturalmente, pero con la crisis que hay, resulta que los turistas que van viniendo se irán si no pueden pasear por Els Ports», señaló.