Centenares de vehículos acudieron ayer al peaje de la C-32 en Vilassar de Dalt y colapsaron durante más de 90 minutos las barreras de las taquillas manuales con un atronador tumulto de bocinazos de protesta. El éxito de la convocatoria en el Maresme obedece a que las plataformas reivindicativas ya establecidas, como No a los Laterales de la N-2, se han sumado a la organización de #novullpagar. Haciendo gala de una gran puntualidad, una primera oleada formada por tres grupos de unos 300 vehículos en total, procedentes de Alella y Masnou por el sur y de Mataró por el norte, sorprendieron a los trabajadores de Abertis, que pese a estar advertidos no lograron dar salida rápida a la protesta. Las retenciones paralizaron las barreras de paso automático, ya que algunos usuarios se negaban a cruzar con el semáforo en rojo cuando los empleados de la concesionaria liberaban las cancelas. Fuentes de los Mossos confirmaron que la retención alcanzaba unos tres kilómetros por sentido de la autopista C-32 a la una de la tarde. FEDE CEDÓ
Información publicada en la página 29 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 02 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)