El Periódico

EVOLUCIÓN DE UNA ACTIVIDAD TRADICIONAL

'Castells' más profesionales que nunca

Las 'colles' experiementan un notable progreso a base de instensificar y tecnificar los ensayos y dotarse de estructuras de empresa

La mayoría de las grandes entidades ve ahora positivos los tres días de entrenamiento impulsados por los Castellers de Vilafranca

  • 'Castells' más profesionales que nunca

    ELISENDA PONS

    Ensayo de los Minyons de Terrassa con las redes de seguridad.

  • 'Castells' más profesionales que nunca

    JOAN PUIG

    Ensayo de los Castellers de la Vila Gràcia al inicio de esta temporada.

RAFAEL MORALES / BARCELONA

Viernes, 24 de junio del 2016 - 17:29 CEST

Los castells, una actividad de la cultura popular, de ocio, entretenimiento y participación sin ánimo de lucro, han entrado de lleno en una espiral de profesionalización. No en el estricto sentido económico de la palabra, pero sí en la forma de hacer de los profesionales, con más días de ensayo, más intensivos y más seguros, y una estructura de funcionamiento que recuerda más a una empresa que a una entidad social. Los resultados son evidentes porque desde que la Unesco los reconoció en el 2010 como patrimonio inmaterial de la humanidad casi se ha duplicado el número de 'colles', que han pasado de 56 a 100.

Las entidades utilizan las nuevas tecnologías para perfeccionar la construcción de 'castells'

"Ensayamos más y mejor", aseguran los responsables de los Castellers de Vilafranca, que en 1994 decidieron añadir otro día al ensayo de los viernes para perfeccionar los ensayos de pilares. Ahí empezó el incremento de los días de ensayo, que se fueron ampliando a otras estructuras, y su salto de calidad entre las principales colles. En la actualidad, tienen una estructura organizativa de carácter profesional, a pesar de que todos trabajan de forma voluntaria.

Han introducido en el mundo 'casteller' las nuevas tecnologías para comunicar y motivar a sus castellers. Utilizan el vídeo para repasar sus actuaciones y programas informáticos, además de otros medios, para diseñar y gestionar los ensayos. Igualmente, han aumentado la especialización del equipo técnico, que cuenta con más personas y equipos propios para ayudar al ‘cap de colla’ en aspectos como piñas, forros, 'manilles' y otras especialidades.

No son los únicos, pero sí están entre los introductores de los avances que se han dado en la seguridad y el uso de nuevas herramientas para progresar en la construcción de castillos humanos. El uso intensivo de redes de seguridad permite ensayar más y a mayores alturas con mayor protección. Otros elementos determinantes en la seguridad son el uso de protectores dentales y el casco en los cuatro niños que forman el ‘pom de dalt’ ('enxaneta', ‘aixecador’ o ‘acotxador’ y ‘dosos’).

Otra novedad de este año en los Castellers de Vilafranca es hacer de forma sistemática 20 minutos de trabajo previo al inicio del ensayo dirigido por preparadores físico. El objetivo es evitar lesiones y prepar al 'casteller' para la actividad propiamente castellera que va a realizar mediante ejercicios de equilibrio, fuerza u otros.

"Las críticas de hace unos años por el incremento de los ensayos se han convertido en un elogio generalizado", explica Toni Bach, 'cap de colla' de los Castellers de Vilafranca. La entidad que empezó a tirar del carro de aumentar el número de ensayos hace 22 años y se ha convertido en la 'colla' más laureada de las dos últimas décadas, ve ahora recompensada su osadía con el reconocimiento incluso de los que entonces estaban más anclados en el pasado. También existen expertos que alertan sobre el riesgo de exprimir demasiado a los 'castellers' y provocar un rechazo a largo plazo.

MÁS ALTOS Y DIFÍCILES

En los últimos años, además de los Castellers de Vilafranca, la mayoría de las grandes agrupaciones han pasado de ensayar un día y medio (el viernes y otro día a medio gas) a la semana a hacerlo tres días. El resultado es que en las plazas se están viendo 'castells' cada vez más altos y de mayor dificultad.

La temporada 2015 se cerró con más de 10.000 ‘castells’ y, entre ellos, 107 de los llamados de gama extra, con los Castellers de Vilafranca, los Minyons de Terrassa y la Colla Vella Xiquets de Valls como grandes triunfadores. Las construcciones de diez pisos coparon buena parte del protagonismo ya que se descargaron cinco 'tres de deu amb folre i manilles', cuando hasta agosto del 2013, fecha en que lo descargaron por primera vez los Castellers de Vilafranca, solo se había completado en dos ocasiones. Los de Terrassa también abrieron otra página histórica al descargar por primera vez el 'quatre de deu amb folre i manilles'.

MAYOR INTENSIDAD

No todas las entidades son capaces de reunir en los ensayos a más de un centenar de 'castellers', de ahí la dificultad también para fijar un tercer día de ensayo. La tendencia es realizar dos días y medio, dos a todo ritmo y otro para complementar algunos aspectos puntuales.

Pero más importante incluso que el número de días de ensayo, es la calidad y tecnificación de los mismos. En la hora y media o dos que suele durar un entrenamiento, entre las 'colles' capaces de realizar castillos de ocho pisos y los básicos de nueve, que están un paso por debajo de la élite, hacen entre 15 y 20 pruebas de 'castells' en una sesión, cerca del doble de las que hacían hace solo unos años, cuando además el encuentro era mucho más distendido.

"Hasta hace poco hacíamos 11 o 12 pruebas en un ensayo, pero ahora hacemos 15 o 17", confirma Albert Canaldas, un veterano de 39 años, titular indiscutible en el tronco de los Xiquets de Reus. "Los ensayos son básicos para progresar y para mantener la forma física, pero también hay que tener en cuenta que no todo es músculo, que la técnica es muy importante", describe este 'casteller'. "Ahora se acelera todo más y se trabaja el doble que antes", aclara otro especialista.

A TOPE DESDE EL PRINCIPIO

El incremento de días de ensayo ha permitido a algunas de las 'colles' más potentes del calendario acortar las distancias que en los últimos años habían puesto de por medio los Castellers de Vilafranca. Ante este panorama, los ‘Verds’ de Vilafranca se han propuesto esta temporada dar otra vuelta de tuerca. Desde el primer día todos sus integrantes están convocados para ensayar tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), cuando hasta el año pasado empezaban de forma progresiva y según las especialidades de cada uno.

Para que esta instensidad de los ensayos no estrese a los 'castellers', Bach considera que la información es básica. "Hay que programar muy bien la temporada para no quemar a la gente",  aclara el 'cap de colla' de los Castellers de Vilafranca, que también puntualiza de que "no se trata de profesionalización, sino de mejorar" la actividad. "No inventamos nada porque no se trata de hacer entrenamientos espartanos, sino de utilizar los avances que ya tienen contrastados otras disciplinas", insiste.

EL CASO DE VALLS

En Valls, las dos 'colles' de los Xiquets están teniendo dinámicas y resultados diferentes en los últimos años. Este viernes se han vuelto a medir en el escenario de la plaza del Blat. La Vella se mantiene entre la élite y está recogiendo los frutos de la intensificación de los ensayos que impuso su cap de colla, Manel Urbano, hace seis años. Antes ensayábamos, ahora entrenamos", constata Xavi Pons en la revista ‘Castells’, un histórico 'casteller' de la Vella.

Sus vecinos de la Colla Joves Xiquets de Valls pasaron de hacer un ensayo fuerte los viernes y dos de niños el martes y el miércoles hasta el 2013 a hacer dos ensayos generales y uno de niños. "Nos ha ido muy bien pero para nosotros es impensable plantear en estos momentos un tercer día de ensayo general", informa el 'casteller' Carles Heredia. "En primer lugar porque no vendría suficiente gente, pero también porque corremos el riesgo de quemar a la gente", aclara.

El filial regresa a la División de Plata dos años después de perder la categoría