e l cruce de acusaciones por la reciente oleada de incendios subió ayer un nuevo escalón al reprochar veladamente el ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, los recortes en prevención y extinción de incendios llevados a cabo por las comunidades autónomas, con una referencia explícita únicamente a Canarias, a la que culpó de no disponer de medios áreos propios o contratados como hacen otras comunidades. La Generalitat estaría a salvo de ese error si es cierto que, como destacó el conseller de Interior, Felip Puig, esta Administración ha aumentado el presupuesto de prevención de incendios un 10% respecto al año anterior.
Varios grupos de personas observan el terreno calcinado del barranco de el Cercado, en Vallhermoso, en La Gomera. EFE
Información publicada en la página 22 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 17 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Las comunidades autónomas deberían analizar si los recortes llevados a cabo en prevención y extinción» han sido «los adecuados». No quiso precisar más. «Miren ustedes mismos los presupuestos de las autonomías», aconsejó a los periodistas que le interrogaron sobre a qué comunidades se refería.
Cañete había convocado una rueda de prensa para dar respuesta a la acusación del PSOE de estar desaparecido mientras «España ardía». Y quiso dejar claro que la única competencia que recae en el ministerio es el refuerzo de la lucha contra el fuego con medios estatales cuando las autonomías lo solicitan. «En este apartado nosotros hemos aumentado el presupuesto de 71 a 74 millones de euros mientras en el conjunto del ministerio ha habido una reducción del 29%», destacó tras detallar que en lo que va de año se han atendido de modo inmediato todas las solicitudes de hidroaviones, helicópteros o brigadas que han formulado las autonomías.
Respecto al fuego de La Gomera, el que ha desatado un mayor cruce de reproches, el ministro aseguró que incluso se ofrecieron más medios de los que la autonomía pedía.
VARIOS AÑOS DE REBAJAS / Fuentes del ministerio indicaron que los presupuestos de prevención de todas las autonomías llevan «varios años bajando». Respecto a los de extinción, advirtieron que es muy difícil saberlo. «Muchas veces nos comunican qué medios tienen y luego, cuando hay una actuación, no se corresponden con lo anunciado», señalaron.
«Siempre estoy dispuesto a ir al Parlamento», señaló Cañete en referencia a la petición del PSOE de que comparezca para dar explicaciones, pero le recordó a este partido que «el Gobierno no tiene ningún margen para dirigir las tareas de extinción» y que «cualquier acusación» en este sentido da «la medida de la altura moral de quien la formula».
Los socialistas criticaron que asistiera a una corrida de toros el fin de semana pasado en plena ola de incendios. «Si pueden demostrar que yo no he estado haciendo lo que tenía que hacer y que los medios de ayuda de extinción solicitados por las comunidades autónomas no han llegado, entonces aceptaré las críticas», advirtió.
Si ha habido fuegos en Catalunya no será porque las partidas hayan bajado. Además del aumento del 10% en el presupuesto de prevención, la partida para extinción ha pasado de los 23 millones del ejercicio del año pasado a los 24 actuales, según los datos de Interior. No obstante los sindicatos de bomberos denuncian que el presupuesto ha bajado el 20% en los dos últimos años, lo que se traduce en falta de recursos en caso de fuegos simultáneos.
FUEGOS EXCEPCIONALES / Puig insistió, de todos modos, en que un incendio excepcional, con llamas de hasta 40 metros de altura y una velocidad de avance de ocho kilómetros por hora como el del Alt Empordà, no se habría evitado ni con más medios. «Hay fuegos que ni con cortafuegos de 300 metros se pueden detener», insistió. «No hay ningún país que tenga los recursos suficientes para tener todos sus bosques en estado de revista. El riesgo cero no existe», afirmó. Según Puig, Catalunya «no tiene dinero para todo lo que le gustaría».
Catalunya, prosiguió el conseller, debe plantearse un «equilibrio» entre gestión e inversión porque es inasumible tener todos los bosques como un jardín. Además de a las condiciones meteorológicas, Puig atribuyó el problema de los incendios a causas estructurales: despoblamiento rural, retroceso de la agricultura, aumento de los bosques, pérdida de valor de la madera.
El ministro coincidió con Puig en la excepcionalidad de la ola de incendios. «En los tres días de mayor alerta de calor se produjeron 19 fuegos simultáneos que por su envergadura requirieron medios del ministerio».