El buen 'boletaire', que habla del 'bolet' como si acabaran de tomar cervezas juntos: «Ha habido algo que al 'ou de reig' le ha gustado mucho». Es Ramon Romera y es su puesto en Can Rosal, el mercado de bolets que está en Olvan, cerca de Berga, en el Berguedà. Cajas con setas, una báscula, un refrigerador. El 'bolet' quiere hacer cosas, dice Romera; lo que pasa es que no le dejan. «El 'bolet' tiene ganas de salir, pero el suelo está aún muy seco». Solo que esto ocurría ayer, y ayer, justamente, llovía. «Vamos atrasados por la sequía, pero estoy seguro de que 'bolets' habrá, y habrá muchos». Y de repente no es difícil imaginar a estos señores, los 'bolets', frotándose las manos y diciendo, decididos: «De acuerdo. Ya está bien. Vamos allá».