El olor a tierra quemada todavía es muy intenso. No obstante, bajo las cenizas hay algo que se mueve. Los bosques mediterráneos, acostumbrados a arder periódicamente, son rápidos a la hora de regenerarse, explican los técnicos. Es lo que ocurre en el Parc del Foix, junto a Castellet i La Gornal (Alt Penedès), donde precisamente ayer se cumplió un mes del incendio que devastó 636 hectáreas entre esta comarca y la del Garraf.
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 14 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Todo comenzó aquí», señalaba junto a la carretera ayer por la tarde el director del parque, Pau Mundó. «El siguiente foco del fuego se detectó solo un kilómetro más allá», describió a la comitiva, para a continuación asegurar: «Esa vez lograron que prendiera». El grupo estaba formado por el presidente de la Diputación de Barcelona, Salvador Esteve; el secretario de Medi Ambient i Sostenibilitat, Josep Enric Llebot y el presidente de la Fundació Abertis, Salvador Alemany, además de un numeroso grupo de diputados de la corporación supramunicipal, alcaldes y responsables del parque natural situado junto al pantano de Foix.
Alemany aprovechó la presencia en un acto en Castellet para visitar el área incendiada y comprometer fondos de la entidad para acometer la regeneración forestal del parque, que ocupa unas 3.000 hectáreas y en el que conviven armónicamente las zonas arboladas y las viñas. «Desde que instalamos la sede de la fundación en el castillo rehabilitado de Castellet hemos estado muy vinculados al parque a través del consorcio y tras este fuego no podíamos hacer otra cosa que ponernos a su disposición. El medioambiente es otra de nuestras preocupaciones», sostuvo Alemany.
Las águilas 'cuabarrades'
Mundó reveló que antes de valorar económicamente qué puede costar la regeneración, lo primero es limpiar el bosque quemado. Se reaprovecha la madera buena vendiéndola y el resto se coloca estratégicamente para evitar la erosión. Y después se vigila cómo se regenera y si es necesario actuar. Otra de las preocupaciones es saber qué ha ocurrido con la pareja de águilas cuabarrades del parque. Han visto a la hembra pero no están seguros de que el macho haya sobrevivido. H