La industria del porno de Los Ángeles (California) ha decretado lo que podría denominarse un paro técnico: una serie de casos de sífilis detectados en las últimas semanas entre los actores de las películas X ha obligado a apagar las cámaras mientras los protagonistas se someten a pruebas médicas. El Departamento de Salud Pública de Los Ángeles investiga los contagios después de que recibiera la notificación de cinco casos positivos. Una cifra que, según advirtió ayer la industria del sector, podría ascender ya a 9 infectados.
Información publicada en la página 24 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 23 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La patronal del sector, Free Speech Coalition (FSC), solicitó el lunes una moratoria de los rodajes y pidió a todos los productores que la respeten mientras dura la investigación sanitaria. La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual causada por una bacteria. Por lo general se adquiere por contacto genital con una persona que la padece. La enfermedad es fácilmente tratable con antibióticos y la FSC se ha comprometido a facilitar el acceso a las pruebas de detección y el tratamiento médico a los afectados. «Siempre aprecio cómo nuestra industria se une en un momento de necesidad», ha afirmado en un comunicado la directora ejecutiva de FSC, Diane Duke, que también ha asegurado que la prioridad de esta industria es «la salud y el bienestar» de los
artistas.
USO DE CONDÓN / En noviembre, los ciudadanos del condado de Los Ángeles votarán en referendo sobre el uso del condón en el cine porno, una iniciativa del grupo AIDS Healthcare Foundation (AHF) que pretende evitar la propagación de las enfermedades de transmisión sexual. El pasado mes de enero, el ayuntamiento de la ciudad de Los Ángeles, un municipio en el que se filman muchas películas X, aprobó una ordenanza que obliga a usar condones en los rodajes. La normativa entró en vigor en marzo, aunque sin precisar los detalles sobre cómo se supervisará su cumplimiento.
Los profesionales del cine pornográfico se someten periódicamente a controles médicos para comprobar que no padecen enfermedades de transmisión sexual. Según las compañías del sector, en los últimos seis años se han rodado más de 300.000 escenas de sexo adulto y no se ha producido ningún caso de contagio de sida entre los profesionales que participaban en ellas.