El antídoto --cuanto menos moral-- contra la cuesta de septiembre se prescribe este mes en Barcelona en platos y copas. O sea, con gastronomía y buenos tragos para endulzar el regreso posvacacional a las obligaciones y las prisas, aunque no se trata de una maniobra orquestada a nivel global, sino de un cúmulo casual de propuestas que apuntan al paladar y que no siempre proceden del sector de la restauración local. Como novedad principal, el desembarco este próximo jueves en la capital catalana de una de las famosas cenas en blanco (multitudinarias, previa convocatoria por e-mail y móvil) que se celebran por todo el mundo, encabezando una maratón de citas.
La convocatoria masiva para cenar con cientos de desconocidos comporta toda la escenografía de rigor que en las últimas semanas ha tomado urbes como Nueva York (con 30.000 personas en lista de espera) y Singapur. La cena en blanco (Le dîner en blanc) tiene su origen en 1988, con multitudinarios y originales picnics en las calles de París.
>>Lea la información completa sobre los próximos eventos gastronómicos en e-Periódico.