La imagen de un empapado y avejentado capitán del 'Prestige' Apostolos Mangouras esposado ingresando en la cárcel pudo enternecer a algunos, pero la lectura del escrito de calificación de la fiscalía desvanece cualquier duda. El marino está acusado de salir a navegar con un buque que él sabía no cumplía las mínimas condiciones de seguridad. Por ello se enfrenta a una petición de la fiscalía de 12 años de cárcel.
El capitán del 'Prestige' Apostolos Mangouras, a su salida del centro penitenciario de Teixeiro, en febrero del 2003. EFE | Delegaciones
Partió de San Petersburgo con el motor principal en modo de emergencia, sin los sistemas para ser remolcado operativos y sobrecargado. Por si fuera poco "falseó las inspecciones" escondiendo las deficiencias estructurales que culminaron en la rotura y el vertido.
Una vez en el Atlántico, Mangouras "desoyó los avisos de tormenta sin buscar refugio en la costa cuando aún estaba a tiempo". Tras la primera rotura desobedeció las órdenes de ser remolcado y poner en marcha los motores para alejarse de la costa. Cuando a partir de este martes, con 78 años a sus espaldas, se presente ante el tribunal, pocos le compadecerán.