El magistrado Fernando Andreu ha decretado este sábado el ingreso en prisión de los 10 últimos detenidos, la cúpula de la organización dedicada a lavar centenares de millones de euros, tras tomarles declaración, entre ellos el líder de esta red, el ciudadano chino Gao Ping, su mujer, Lizhen Yang y el jefe del aparato de extorsión, Hai Bo.
Uno de los ciudadanos chinos acusados de pertenecer a la mafia de blanqueo de dinero llega a la Audiencia Nacional este sábado. EFE / JUANJO MARTÍN
Uno de los presuntos implicados en la trama de blanqueo de dinero entra en la Audiencia Nacional, en la mañana del sábado. EFE / JUANJO MARTÍN
Los arrestados, según fuentes jurídicas, se han negado a contestar a las preguntas del juez. Con estas comparecencias termina el interrogatorio de los 87 detenidos, de los que 73 han pasado por la Audiencia Nacional y el resto han quedado en libertad.
Hasta el momento, no ha trascendido ningún dato de la declaración de los principales implicados de esta organización, aunque se sabe que no están aportando información que permitan esclarecer esta compleja trama.
Esta red se alió con otros grupos de delincuentes que se dedicaban a blanquear dinero como un grupo de israelís y otro de holandeses. Además, han sido arrestados empresarios como Patxi Garmendía, su hermano Pedro y un socio que han quedado en libertad bajo fianza de 25.000 euros. Estos industriales se dedican a la crianza de perdices rojas. Patxi Garmendía es amigo del Rey.
Otros de los arrestados son el concejal socialista de Fuenlabrada (Madrid) José Borrás, que quedó en libertad con cargos y que el viernes presentó su dimisión para no perjudicar a su partido. El actor porno Nacho Vidal también está en libertad imputado de un delito de colaboración para el blanqueo de capitales.
El actor ha hecho público un comunicado en el que niega "cualquier tipo de actuación ilícita". Fuentes de la investigación sostienen que Vidal facilitó facturas falsas a esta organización. Él declaró al juez que sus relaciones con esta trama se limitan a que le fabricaron miles de copias de látex de su pene.
Según la investigación, la trama contaba con tres métodos para blanquear capitales: sacaban el dinero en bolsas de plástico por tren o carretera, realizaban transferencias de capitales a agencias que ellos mismos creaban y una tercera, utilizada por los españoles, que consistía en ingresar el dinero en cuentas en bancos chinos o paraísos fiscales y recibir su importe en metálico.