Alemania cerrará todos los reactores nucleares que tiene en funcionamiento antes del 2022 y se convierte así en la primera potencia industrial que renuncia a la energía atómica, según ha anunciado este lunes el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen tras unas intensas negociaciones en el seno de la coalición del Gobierno que dirige la cancillera, Angela Merkel.
Angela Merkel muestra el informe elaborado por la Comisión Ética, junto al presidente de la comisión, Klaus Toepfer (izquierda) y el copresidente, Matthias Kleiner, este lunes en Berlín. WOLFGANG RATTAY | REUTERS
El Gobierno de Angela Merkel decide abandonar la energía atómica en 2022. ATLAS
Activistas de Greenpeace durante una protesta contra la energía nuclear, el sábado, en la Puerta de Brandemburgo, en Berlín. BRITTA PEDERSEN | EFE
La cancillera ha explicado que los consejos de la Comisión Ética han sido determinantes para la decisión adoptada anoche por los partidos de la coalición, los democristianos de la CDU, los socialcristianos bávaros (CSU) y los liberales.
Actualmente el país germano tiene 17 reactores, de los cuales 14 dejarán de funcionar de aquí al 2021 y los tres restantes, los de construcción más reciente, funcionarán hasta el 2022 como muy tarde, ha detallado Röttgen, que ha advertido de que esta decisión es "irreversible". De estos 17 reactores, hay ocho que no están conectados a los sistemas de generación de electricidad y que no serán ya reactivados, según ha explicado el ministro.
Esta decisión significa que Alemania deberá encontrar de aquí al 2022 cómo cubrir el 22% de sus necesidades de electricidad que hasta ahora cubrían las centrales nucleares.
"Tenemos por delante un gran esfuerzo conjunto", ha subrayado Matthias Kleiner, copresidente de la Comisión Ética y presidente de la Comunidad de Investigación Alemana (DFG), que se ha mostrado convencido de que será posible llevar a cabo el apagón nuclear definitivo "en el plazo de una década".
A finales del 2010, Merkel impulsó alargar una media de 12 años la explotación de los reactores nucleares. Fue una medida tomada en contra de la opinión pública alemana y provocó un resurgir del sentimiento antinuclear en el país.
La catástrofe en la central de Fukushima, dañada por el terremoto y posterior tsunami que asoló el noreste de Japón el pasado 11 de marzo, ha hecho que la cancillera se replanteara su política nuclear. Así, a raíz de este desastre ordenó suspender la actividad de las centrales más viejas y abrió un debate interno para abandonar la energía nuclear. El Consejo de Ministros deberá ratificar la decisión el próximo 6 de junio.
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