El agua superficial del lago de Banyoles, a unos 20 centímetros de profundidad, ha alcanzado este agosto un nuevo récord de temperatura desde que en 1976 empezaron las primeras mediciones, según los registros del observador meteorológico Enric Estragués (Meteobanyoles). Concretamente, el pasado sábado, último día de toma de datos, el agua se encontraba a 28,7º, más cálida que el anterior récord alcanzado el 18 de agosto del 2003 (28º).
Desde hace 35 años, Estragués mide con una periodicidad semanal el agua del lago a diversas profundidades con la ayuda de una sonda digital. En líneas generales, en los últimos veranos se ha observado un aumento de la temperatura máxima pareja al aumento de la temperatura ambiental, prosigue el observador. Eso sí: es un proceso gradual. "Debido a la gran cantidad de agua almacenada en el lago, unos 17 hectómetros cúbicos, la inercia impide los altibajos de temperatura --explica--. La temperatura sube durante seis meses y en los restantes baja".
La temperatura mínima superficial en el lago de Banyoles se alcanza a finales de enero o febrero, concluye Estragués, con valores que oscilan entre los 9 y los 10 grados. En los años más fríos pueden llegar a helarse las orillas, pero nunca el lago al completo, ni siquiera en episodios tan fríos como el de febrero 1956.