Dos personas han muerto y otra ha resultado herida grave en dos accidentes ocurridos este fin de semana en las carreteras catalanas, que el domingo por la tarde han registrado retenciones, en sentido Barcelona, de turismos que regresaban de pasar fuera la verbena de Sant Joan, especialmente en la A-2, la AP-7, la C-31 y la N-340.
El vehículo ha quedado calcinado al incendiarse después de chocar contra un árbol. LLUÍS VILARÓ | ACN
Desde el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) se ha señalado que uno de los accidentes, en el que ha fallecido una mujer de 33 años y otra persona ha resultado herida grave, ha ocurrido el domingo por la tarde, cuando han chocado dos turismos en la C-15, en Cabrera d'Anoia (Anoia). Por la mañana había fallecido un joven de 22 años en la riera en Vallromanes (Vallès Oriental), al chocar su coche contra un árbol.
En cuanto a las retenciones de tráfico, las más importantes se han producido en las carreteras de regreso de la Costa Brava y la Costa Dorada, y una de las que ha tenido más problemas ha sido la C-31, que ha sufrido hasta 9 kilómetros de colas entre Platja d'Aro y Santa Cristina d'Aro (Baix Empordà).
En la AP-7 ha habido más de 13 kilómetros de retenciones entre Llinars y la Roca del Vallès (Vallès Oriental). En la C-32 se han registrado seis kilómetros de cola en Mataró, y cinco más en el Masnou (Maresme).
En la A-2 una colisión múltiple ha provocado siete kilómetros de colas en Abrera, y siete más en Pallejà (Baix Llobregat), en la N-340, entre Creixell (Tarragonès) y El Vendrell (Baix Penedès) ha habido ocho kilómetros de circulación muy lenta, y en la C-32, entre Gavà y Sant Boi de Llobregat (Baix Llobregat) cinco.
Además de estas retenciones, se ha restringido el tráfico de dos vías por incendio: la BV-1415 en Barcelona en los dos sentidos y la LL-11 en Lleida, también en ambos sentidos. La Ronda del Litoral, a la altura de Mercabarna, también se ha cortado en sentido Llobregat, lo que ha provocado un kilómtero de retenciones.