El Periódico

Los denunciados por abusos sexuales en los Maristas ya ascienden a 11

Se trata de seis hermanos de la orden religiosa, cuatro profesores seglares y un monitor de comedor

Las denuncias presentadas contra ellos son casi 40

Los hermanos Maristas aprovechaban las excursiones a la casa de colonias Marista para abusar de los alumnos.

GUILLEM SÀNCHEZ / ANA C. BAIG

Los hermanos Maristas aprovechaban las excursiones a la casa de colonias Marista para abusar de los alumnos.

 

Jueves, 10 de marzo del 2016 - 23:17 CET

Un empleado tapa una pintada en los Maristas de Sants-Les Corts.

El escándalo de abusos sexuales cometidos por docentes de los Maristas acumula ya casi 40 denuncias contra diez docentes y un monitor de comedor.

Según ha podido saber EL PERIÓDICO, durante la semana pasada se presentaron nuevas denuncias contra un hermano marista fallecido que ejerció en el colegio de Sants-Les Corts y contra dos hermanos maristas del centro de la Immaculada, ubicado en el Eixample.

Por colegios, las demandas se reparten del siguiente modo. El colegio de Sants-Les Corts tiene las siguientes denuncias: el profesor de gimnasia Joaquim Benítez (seglar, 18 denuncias); un monitor de comedor en prácticas cedido por la fundación Pere Tarrés (seglar, 6 denuncias); el subdirector F. M. (marista, 3 denuncias); el maestro de primaria A. F. (seglar, 2 denuncias); el maestro de primaria M. M. (seglar, 1 denuncia), y dos hermanos maristas ya fallecidos (1 denuncia cada uno de ellos). El de la Immaculada tiene estas: el maestro de primaria A. E. (seglar, 1 denuncia); el maestro de primaria A. B. (marista, 1 denuncia); el maestro de primaria G. F. (marista, 1 denuncia), y el maestro de primaria P. (marista, 1 denuncia).

Estas son las denuncias que la policía catalana recibió hasta el viernes de la semana pasada. El último recuento oficial. A este conviene sumarle aquellas que algunos exalumnos han interpuesto directamente en una sede judicial o ante otro cuerpo policial por encontrarse actualmente lejos de Catalunya. Según la investigación de este diario, la cifra ya ronda las 40 denuncias. En este cómputo, además, no están incluidas -lógicamente- las que hayan podido presentarse durante la semana en curso.

Según Manuel Barbero, el padre que puso la denuncia con la que estalló este caso de pederastia y el gestor de la cuenta de correo abusosenmaristas@gmail.com, son más de 50 las víctimas que han contactado con él para explicarle que sufrieron tocamientos o agresiones sexuales por parte de 17 docentes distintos de varios centros maristas. Sin embargo, una buena parte de estos correos electrónicos no han terminado cristalizando en denuncias policiales.

CUATRO EN LA IMMACULADA

Hay cuatro docentes denunciados por abusos sexuales que ejercieron en el colegio de los Maristas de la Immaculada, situado en la esquina de la calle Valencia con paseo de Sant Joan. Ninguno de los cuatro sigue en activo en el centro.

Las dos primeras denuncias, avanzadas por este diario, recayeron contra los docentes A. E., que confesó que sus víctimas decían la verdad en una entrevista con este diario, y contra A. B., que en otra conversación con reporteros de EL PERIÓDICO negó que las acusaciones fueran ciertas.

Los dos nuevos docentes investigados por los Mossos son los dos hermanos maristas P. y G. F. Las denuncias recibidas contra ambos han sido interpuestas por la misma persona, una mujer nacida en 1982, integrante de la segunda promoción de chicas que entraron en el centro escolar. Las generaciones de alumnos anteriores a 1981 estaban formadas únicamente por varones.

El hermano P. daba clases de religión durante los años 80 y 90 a los cursos de sexto, séptimo y octavo de EGB. G. F. también impartía religión y matemáticas, además era el tutor de octavo A, hasta el curso escolar de 1992-93, cuando fue apartado por la dirección del centro por mantener una relación inapropiada con una alumna de sexto de EGB.

"Me desperté mientras el hermano P. trataba de masturbarme"

EL PERIÓDICO ha entrevistado a un exalumno de los Maristas, cuyas iniciales son J. L., que ha explicado tanto los abusos que sufrió por parte de A. E. como también los tocamientos que padeció en la casa de colonias de Planoles (Ripollès) de los Maristas por parte del hermano P. y también de Lucio Zudaire, un hermano marista denunciado en el 2011 por seis exalumnos y que, a pesar de que confesó ante ellos que las acusaciones eran verdad, todavía forma parte de la orden religiosa.

“Una noche me desperté con un hombre sentado en mi litera tratando de masturbarme”, recuerda este expupilo. “Mi reacción, como ya sabía un poco de qué iba todo, fue darle la espalda, hacer fuerza contra la cama, para que no pudiera meter la mano”, continúa en una grabación en la que aparece sin su rostro y con la voz distorsionada para proteger su identidad. “Él insistía en intentar meter la mano hasta que desistió y se fue. Me levanté a buscar a mi hermano… para protegerlo y para protegerme, sabía que aquello no era bueno, que no estaba bien”.

Con el hermano Lucio Zudaire le tocó vivir un episodio similar. “Me desperté porque noté que me estaban tocando. Me hice la bolita hasta que se cansó, no sé cuánto duró. Pero al final se fue. Aquellos profesores tenían más de 100 niños a su cargo, que sus padres enviaban sin darse cuenta a la boca del lobo”, lamenta.

No le asusta tener que ganarse la titularidad, pero tampoco quiere aburrirse en el banquillo