El Abad de Montserrat, Josep Maria Soler, ha alertado en un comunicado de que el "precio humano" que comportaría que el macroproyecto de ocio y juego Eurovegas en Catalunya "no se puede sobreponer a ningún hipotético beneficio económico". "No podemos favorecer prácticas que lleven a la degradación de la dignidad de las personas o las aboquen a agredir su salud corporal y psicológica", añade.
Soler argumenta que es de sobras conocido que el mundo del juego es "vidrioso" y suele llevar aparejado "el fomento de la ludopatía, la difusión de la toxicomanía, la presencia de la prostitución e incluso, en algunos casos, el tráfico de personas".
El religioso no se extraña de que a la "razonable" suspicacia mostrada desde diferentes ámbitos sociales contra el proyecto que se disputan Madrid y Catalunya se hayan sumado voces de la Iglesia. Menciona los obispos catalanes y a la Unió de Religiosos de Catalunya, que han apoyado el pronunciamiento del obispo de Sant Feliu de Llobregat, la diócesis donde está los terrenos ofrecidos para construir el proyecto.
Soler explica que solo se econtrará una salida sostenible a la crisis si se consigue "generar una nueva cultura fundamentada en un humanismo que vuelva a dar a la sociedad los valores que han sostenido y ha hecho progresar la dignidad de las personas". "Estos valores no se encuentran reflejados en proyectos como Eurovegas", asegura.