Dos días. Ese es el tiempo que ha tardado en descoserse la frágil solución que el pasado martes se dio al conflicto de los manteros. El acuerdo, que consistió en enviar un refuerzo de Mossos d'Esquadra para apoyar a las policías locales de Calafell y El Vendrell a cambio de que estos municipios acabaran con las zonas de tolerancia de esa venta ilegal, ha irritado a los alcaldes de otros ayuntamientos que sufren ese fenómeno y cuyas policías locales se han estado batiendo el cobre contra los manteros. A eso se sumó el desconcierto de otros ediles que pensaban que, por tener manteros, iban a recibir un refuerzo de mossos.
Los alcaldes de Salou, Pere Granados, y Cambrils, Robert Benaiges, expresaron su descontento sin tapujos. «Nosotros hemos hecho los deberes y sin embargo Interior no nos aporta más agentes», se lamentó Granados, informa J. M. Plana.
ATACAR LOS PUNTOS DE ENTRADA / Benaiges criticó incluso la aproximación policial al fenómeno. «Más policía no arreglará nada. Nosotros este año hemos dedicados más agentes que nunca, hemos decomisado y destruido más material que nunca y tenemos más manteros que nunca». El alcalde opinó que solo atacando las vías de entrada de esa mercancía se acabará con el fenómeno.
Por su parte, la alcaldesa de Roses, Magda Casamitjana, preguntó a Saura si el acuerdo para enviar más mossos a los ayuntamientos de El Vendrell y Calafell era extensivo al resto de los ayuntamientos catalanes que tienen el mismo problema, informa Lluïsa F. González. El conseller le dijo que en principio era un acuerdo para zanjar la problemática en El Vendrell y Calafell, y que se confía en que a partir de septiembre el problema ya no existirá porque con la bajada del turismo los manteros irán desapareciendo.
MENSAJE DE LA FMC / Las quejas obligaron ayer por la mañana a intervenir al conseller Saura y al presidente de la Federació de Municipis de Catalunya, Manuel Bustos. Según fuentes del Departament d' Interior, Saura llamó personalmente a los alcaldes de Cambrils, Salou y Roses. A todos les insistió en que el Govern trabaja para solucionar o, al menos, atenuar la incidencia del fenómeno de los manteros no solo en Calafell y El Vendrell, sino en toda Catalunya. «Se les comunicó que la semana que viene se va a celebrar la primera
reunión de la comisión de seguimiento, que tiene por primer cometido elaborar un mapa de manteros en Catalunya para saber exactamente en qué municipios actúan y con qué incidencia», explicaron esas fuentes. No obstante, en ningún caso se prometió el envío de un refuerzo de mossos adicionales.
Por su parte, el presidente de la FMC atribuyó lo que denominó como «desconcierto» de algunos alcaldes a un problema de información. Para subsanarlo, envió ayer un correo electrónico a todos los ayuntamientos afiliados a la federación en que se les instaba, en caso de sufrir el problema de los manteros, a convocar las juntas de seguridad local de sus municipios, que son los órganos de coordinación entre las policías locales y los mossos en cada localidad.
«Interior se ha comprometido a que los mossos desplegados en esos ayuntamientos van a empezar a colaborar con las policías locales en la lucha contra el top manta. Yo le digo a los alcaldes que convoquen las juntas y verán como los mossos han recibido las órdenes de apoyar en ese tema», explicó Bustos.