Dalian es una ciudad anualmente votada por los chinos como una de las mas agradables del país: clima cálido, playas de arena blanca, sabroso marisco, ritmo suave, zonas verdes, ambiente cosmopolita de comunidades coreanas y rusas. A su auge han contribuido tanto Bo Xilai, exalcalde y uno de los mas brillantes líderes del país, como las numerosas empresas tecnológicas y su floreciente puerto, adonde arriban barcos cargados de crudo. El 16 de julio llegó un petrolero con bandera de Libia, y ahí empezó la tragedia.
Información publicada en la página 20 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 04 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
No hay rastro de turistas ni de marisco estos días en Dalian, cercada por aguas negras. El vertido se produjo después de haber sido descargado el crudo, al estallar un oleoducto de 0,9 metros de diámetro junto a un tanque de almacenamiento. Las instalaciones pertenecen a Petrochina, filial del mayor grupo petrolero del país.
Hay acuerdo en que ha sido el mayor vertido en China, donde son tan frecuentes como pequeños. A partir de ahí, las dudas y un maridaje imposible. La cifra ofrecida por China no ha variado en una semana: 1.500 toneladas. Greenpeace ha dado otras cifras: entre 60.000 y 90.000 toneladas . Los datos en los que basa sus estimaciones provienen del crudo que han recogido hasta ahora los pescadores y del tamaño del tanque destruido. La organización ecologista, que asume un margen de error del 50 %, recuerda que países y petroleras suelen minimizar los vertidos, mientras que los gobiernos afectados acostumbran a decir que Greenpeace suele exagerarlos.
El baile de números ha disparado las alarmas: ¿ha vuelto China a las andadas? El gigante asiático tiene un vasto historial de crisis sanitarias escondidas bajo la alfombra hasta que su magnitud le obligó a sacarlas a relucir ante la comunidad internacional (SARS, gripe aviar, transfusiones de sangre contaminada de sida), pero la gestión de las últimas, como la gripe porcina, ha merecido el aplauso de la Organizacion Mundial de la Salud (OMS) por su transparencia.
Medios precarios
Las autoridades declararon el lunes que el vertido estaba controlado. Mientras se especula sobre su magnitud, persiste la imagen de miles de trabajadores recogiendo el crudo con medios precarios, con las manos desnudas, palas o incluso palillos. Se desplegaron 266 barcos y mas de 7.000 pesqueros. Decenas de miles de voluntarios colaboraron, pero solo una minoría era personal experto. A falta de tecnología punta, China ofrece una cultura del sacrificio sin igual, sublimada en las fotos que muestran a un bombero engullido lentamente por un océano negro y viscoso.
25/05/2012 Opinión
25/05/2012 Internacional
25/05/2012 Barça