La espalda de los niños y los adolescentes que a partir de septiembre cambien los libros de papel por los textos electrónicos se verá liberada de una carga cotidiana que, en algunos casos, supera los 10 kilos de peso. Aunque no ha sido esa la motivación de los técnicos de la Generalitat, la digitalización de las aulas beneficiará de forma importante al esqueleto de los escolares. En principio, pasarán del papel a la electrónica cuatro de cada diez estudiantes de la ESO
Información publicada en la página 24 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 10 de julio de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
–unos 100.000 alumnos en Catalu-
nya–, que dejarán de cargar un promedio de siete kilos diarios para transportar, de forma exclusiva, un ordenador portátil cuyo peso no excede los 1.100 gramos. Una media de seis kilos menos. Aunque añadan algún libro de lectura, de papel, en ningún caso llegarán a lo que han soportado hasta ahora.
El peso de las mochilas escolares, unido al exceso de horas que los estudiantes permanecen sentados en sillas poco ergonómicas, ha dado lugar, explican los osteópatas, a un malestar creciente en el último decenio: el dolor de espalda de los menores de 15 años. Se calcula que hasta un 25% de los alumnos catalanes de primaria y secundaria sienten malestar en algún punto de la columna vertebral debido al excesivo peso y las malas posturas, una molestia que, en algunos casos, de-semboca en una lesión.
LA MAYORÍA SIGUE IGUAL La cifosis
–curvatura excesiva de la columna que se percibe en una radiografía tomada de perfil– y la escoliosis –curvatura excesiva, en forma de ese, que se percibe observando la espalda de frente– son dos lesiones frecuentes, que resultan especialmente preocupantes ya que afectan a niños que, por definición, se encuentran en etapa de crecimiento. Dado que la mayoría de estudiantes de la ESO deberán cargar con el peso de siempre el próximo curso, los especialistas insisten en recomendar medidas razonables de carga y posiciones lógicas de transporte, unos consejos que, por razones de estética o por moda, no siempre son atendidos por los interesados. «La parte baja de la mochila debe situarse unos cinco centímetros por debajo de la cintura, para no sobrecargar las vértebras lumbares», indica un estudio realizado por la federación de asociaciones de padres de alumnos Francisco Giner de los Ríos. «Es necesario evitar la moda de llevar la mochila muy baja, separada de la espalda, porque de esa forma el peso descansa sobre la zona lumbar y los glúteos», añade. Basta observar a un grupo de adolescentes al salir de clase para comprobar que las mochilas cuelgan directamente sobre los glúteos.
Como norma general, pediatras y osteópatas desaconsejan que una mochila escolar supere el 10% o 15% del peso del niño. Es decir, si un estudiante de primero de la ESO pesa 42 kilos, su mochila no debería superar los 4 o 6 kilos. Un alumno de ese curso que cargue a diario cinco libros, más algún otro de lectura, transportará una media de 7 u 8 kilos, si no más. El día que toca hacer gimnasia, la carga se multiplica, ya que hay que añadir las zapatillas, la camiseta, los calzones, jabón y alguna toalla. La alternativa de transportar ese pesado bulto con una estructura férrea dotada de ruedecitas ya fue criticada en su momento, dado que obliga a hacer una contorsión de columna antifisiológica, foco de frecuentes dolores o tirones musculares en la zona lumbar. «No es la solución», reiteran los expertos.
LAS NIÑAS, PEOR / «El dolor de espalda debido al peso de las mochilas escolares es un tema muy complejo, que debe resolverse de forma individualizada», resume el osteópata Joan Parera. «La columna vertebral de un niño define la salud ósea y el bienestar sin dolor del resto de su vida», coinciden los especialistas.
Un estudio de la Fundación Ko-vacs y de la Organización Médica Colegial reveló que uno de cada tres escolares españoles mayores de seis años carga en sus mochilas «hasta un 35%» del peso de su cuerpo». Como consecuencia, indicó, «casi un 40%» de los españoles menores de 15 años sufren en algún momento dolor de espalda, un malestar que, según el informe, afecta a casi un 70% de las niñas, ya que su fortaleza física es distinta a la masculina.
Y no solo sufre la espalda de los escolares. Son frecuentes las lesiones de muñeca, causadas por la inestabilidad del manillar que arrastran cuando utilizan la estructura con ruedas. Subir y bajar escaleras es un acto arriesgado que, de hacerse con brusquedad, es causa de dolores lumbares en la infancia, o de lumbago en la edad adulta. Con frecuencia, el dolor de espalda se traduce en migraña.