EL ADN DE LA SEMANA // PERE Puigdomènech

Asco

Lunes, 9 de marzo - 00:00h.

Algunas cosas o hechos del mundo nos gustan, nos apenan, nos indignan o nos dan asco. Ante tales situaciones reaccionamos de muchas maneras: nos preparamos para una agresión, para acercarnos a lo que nos atrae o para distanciarnos de lo que nos puede perjudicar. La revista Science publicó recientemente un artículo que quiere demostrarnos que la sensación de asco que nos produce la comida es el origen del asco que nos produce un lugar sucio o un comportamiento injusto. Y todo ello simplemente mirando la cara de los individuos.

El artículo parte de la suposición de que nuestra cara reacciona de forma espontánea y universal ante ciertos estímulos. Cuando algo nos da asco hay un músculo de la cara que levanta el labio superior y afloja la nariz. En el artículo se utilizan análisis de la imagen fotográfica para determinar cómo reacciona un conjunto de voluntarios. Y parece que se puede distinguir cuando algo les da asco, les gusta o los pone tristes dando de beber a los voluntarios diferentes bebidas como, por ejemplo, una amarga.

El experimento se complica cuando se propone a los voluntarios que miren fotos de heridas abiertas o de un lavabo sucio. La reacción de las caras es la misma que cuando prueban la bebida amarga. Rizando el rizo, el estudio observa el comportamiento de los voluntarios cuando en un juego presencian a un jugador que trata de engañar a otro. La reacción de la cara es la misma.

Los investigadores deducen que el sentimiento de asco es general en todos estos casos y que el cerebro utiliza los mismos circuitos para calificar gustos, imágenes o comportamientos. El lenguaje ya había anticipado esta conclusión. Decimos que nos da asco una comida, una imagen o el comportamiento de alguien. Y los autores deducen que en todos estos casos se trata de reacciones que nos llevan a evitar objetos o situaciones que serían malos para nosotros. Quizá de nuestras sensaciones más primitivas como el gusto provienen nuestros juicios morales sobre lo que hacemos o lo que hacen los demás. Al parecer, nuestro cerebro reacciona igual en todos los casos.