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Investigación de unos delitos

Denunciados 4.500 casos de pederastia en la Iglesia católica de Australia

La comisión encargada de investigar los abusos tomará declaración a casi todos los obispos del país

Denunciados 4.500 casos de pederastia en la Iglesia católica de Australia

AFP PHOTO / WILLIAM WEST

Protesta en Sídney por las respuestas institucionales a los abusos infantiles en la Iglesia, en una imagen de archivo.

EL PERIÓDICO / SÍDNEY

Lunes, 6 de febrero del 2017 - 08:16 CET

El cardenal australiano George Pell.

Casi 4.500 personas han denunciado abusos sexuales a menores perpetrados por miembros de la Iglesia católica en Australia entre 1980 y el 2015, según un informe presentado este lunes en el inicio de una nueva tanda de audiencias de la comisión que investiga la respuesta oficial a estos delitos desde 1950. En los próximos días, este organismo tomará declaración a la práctica totalidad de los obispos del país en una serie de vistas públicas que durarán hasta el 27 de febrero.

En la primera jornada, la abogada consejera de la comisión, Gail Furness, ha explicado que se han recabado 4.444 denuncias, y que estas apuntan a centenares de religiosos, 93 de ellos altos cargos de la Iglesia, y afectan a más de un millar de instituciones.

EDAD DE LAS VÍCTIMAS

Los datos recopilados indican que el 78% de los denunciantes fueron varones y un 22% mujeres. También revelaron que la edad media de las víctimas fue de 11,6 años en el caso de los niños y de 10,5 en el caso de las niñas, y que tardaron una media de 33 años en presentar las denuncias después de que se cometieran los supuestos abusos.

En total, unas 1.880 personas fueron identificadas como presuntos perpetradores de abusos

En total, unas 1.880 personas fueron identificadas como presuntos perpetradores de abusos. De estos, 597 (el 32%) eran hermanos religiosos; 572 (30%) sacerdotes; 543 (29%) laicos, y 96 (5%) eran hermanas religiosas, ha precisado Furness. La abogada ha criticado la gestión de estos casos por parte de la iglesia y ha denunciadoque los relatos de las víctimas son "deprimentemente similares".

SECRETISMO

"Los niños fueron ignorados o, peor aun, castigados. Las denuncias no fueron investigadas. Curas y religiosos fueron reubicados. Las comunidades donde fueron trasladados desconocían su pasado", ha asegurado Furness. "Los documentos no fueron guardados o fueron destruidos. El secretismo prevaleció, al igual que los encubrimientos", ha denunciado.

Los datos sugieren, además, que entre 1950 y el 2010, más del 20% de los Hermanos Maristas, los Salesianos de Don Bosco y los Hermanos Cristianos fueron acusados de abusos sexuales, mientras que en la orden de San Juan de Dios la proporción sube a un 40,4%.

La abogada ha lamentado ante la comisión las dificultades impuestas por el Vaticano para obtener información sobre los abusos sexuales y, en particular, respecto al caso de un sacerdote acusado de pederastia.

"La comisión esperaba un mejor entendimiento sobre la acción que debería tomar en cada caso. La Santa Sede respondió el 1 de julio del 2014 que 'no era posible ni apropiado proveer la información requerida", ha precisdo Furness.

CIFRAS "TRÁGICAS"

Francis Sullivan, director ejecutivo del Consejo de la Verdad, Justicia y Reconciliación, el organismo dedicado a coordinar la respuesta de la iglesia católica hacia las víctimas, ha calificado las cifras como "trágicas e indefendibles".

"En cada entrada en este banco de datos, la mayor parte representa a un niño que sufrió a manos de alguien que debió cuidarlo y protegerlo", ha reconocido Sullivan.

Los datos han salido a la luz durante el primer día de una serie de audiencias en las que se abordarán las denuncias de abusos sexuales, cómo afrontó estos casos la Iglesia católica en el pasado y cómo lo hace en el presente, entre otros asuntos.

Durante estas vistas declararán seis de los siete arzobispos de Australia y líderes de las órdenes religiosas, entre ellos el arzobispo de Adelaida, Philip Wilson, considerado el más alto cargo de la jerarquía católica acusado de encubrir abusos a menores.

El arzobispo de Sídney pidió perdón en una pastoral por el daño causado y confió en que la Iglesia católica saldrá reforzada de este "camino de humillación"

El arzobispo de Sídney, Anthony Fisher, uno de los llamados a declarar, pidió perdón en una pastoral por el daño causado en el pasado y confió en que la Iglesia católica saldrá reforzada de este "camino de humillación".

"La Iglesia lo lamenta y yo lamento los errores del pasado que dañaron a tantas personas (...). Estoy convencido de que al final de la humillación y la purgación por la que estamos pasando seremos una Iglesia más humilde, más consciente y más compasiva en este área", dijo el prelado.

"Pero estamos en un viaje y todavía queda mucho por hacer, por ello estamos agradecidos por el estudio concienzudo y la orientación profesional de la Comisión Real", añadió Fisher.

ATENCIÓN A LAS VÍCTIMAS

La comisión se estableció en el 2012 para investigar la respuesta de las autoridades a los casos de abusos sexuales a menores cometidos en instituciones públicas, sociales, deportivas y religiosas.

El año pasado, el comité presentó 99 recomendaciones a las autoridades sobre cómo atender a las víctimas, además de un plan de compensaciones de 4.000 millones de dólares australianos (3.061 millones de dólares o 2.845 millones de euros) financiado por los centros donde se cometieron los abusos.

El 4 de noviembre pasado, el Gobierno de Australia anunció que indemnizará a las víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de instituciones públicas y religiosas del país con hasta 150.000 dólares locales (114.850 dólares o 107.000 euros).

Tuve la oportunidad de ver in situ el trabajo de Juan Carlos Unzué en el Numancia y su entrega a la profesión es máxima.