El Periódico

Canet Rock 2016

Martes, 22 de mayo del 2012

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, calienta motores para la final de la Copa del Rey que los hinchas vascos y catalanes presenciarán el viernes en Madrid. La última perla de la exministra de Jose María Aznar pretende satisfacer a determinada prensa madrileña, en plena competición españolista con portadas antológicas, y tapar las vergüenzas de la Casa Real y los problemas reales del Gobierno de Mariano Rajoy. Aguirre mata tres pájaros de un tiro y da artillería a una parroquia que no se siente ni representada ni partícipe de una final deportivamente atractiva y políticamente inoportuna. La unidad de España y el juancarlismo, a prueba de pitidos en directo en televisión y amplificados por las redes sociales.

A la presidenta madrileña le ha salido un respondón en su partido, el dirigente vasco Antonio Basagoiti. Aunque es mucho decir porque Aguirre y Basagoiti se parecen lo mismo que un huevo a una castaña. La polémica, ideal para todas las partes. Aguirre on fire con el mundo a sus pies, Basagoiti saca pecho pensando ya en las urnas, y los que la presidenta denomina "nacionalistas" más animados a pitar en el Calderón y entonar cánticos de elefantes. La final copera como cortina de humo política. Y tan panchos.