La reforma urbanística de Can Batlló encara la recta final con el acuerdo conseguido por el ayuntamiento con el propietario mayoritario del antiguo recinto fabril, Immogaudir. «Hemos pasado del sistema de compensación al de cooperación, y eso permite al consistorio liderar y agilizar el proceso de transformación del ámbito de Can Batlló-Magòria», explica Albert Civit, gerente adjunto de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona.
Vista del complejo de Can Batlló, cuyo espacio será en su totalidad de uso público, además de albergar viviendas sociales. JOAN PUIG
Información publicada en la página 48 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 14 de marzo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La zona podrá ser urbanizada con vivienda pública en dos años. Pero antes, y según el acuerdo, el ayuntamiento inyectará 10 millones para ayudar a cubrir buena parte de los 17 previstos para indemnizar a los vecinos e industriales afectados, a cambio de los cuales la inmobiliaria cede al ayuntamiento el aprovechamiento urbanístico equivalente a 5.159,94 metros cuadrados. En el acuerdo también ha entrado la polémica finca de más de 16.000 metros cuadrados propiedad de Immogaudir situada en la avenida de la Mare de Déu de Montserrat, valorada en unos 22 millones de euros.
La finca del distrito de HortaGuinardó, ya en proceso de expropiación, será propiedad del ayuntamiento «a cambio» de urbanizar Can Batlló, responsabilidad que correspondería a la inmobiliaria, hoy sin suficientes recursos económicos. «Parte de la oposición pedía que invirtiéramos directamente esos 32 millones en el sector Can Batlló, pero Immoguadir podría sentir que el acuerdo no le era beneficioso y romper las negociaciones», cuenta Civit, quien considera que judicializar este asunto solamente serviría para «retrasar la reforma y perjudicar a la ciudadanía».
El convenio aprobado será presentado públicamente, y cuando se firme definitivamente, después del periodo de alegaciones todo el 100% del suelo del sector será público. «En ese momento, modificaremos la reparcelación y pagaremos las indemnizaciones. A partir de aquí, podremos edificar viviendas protegidas y urbanizar el recinto», añade Civit, quien destaca que «apenas hay realojos urbanísticos».
ABIERTO AL BARRIO // Los vecinos de La Bordeta celebran un acuerdo que permitirá abrir al barrio un recinto lleno de oportunidades en forma de viviendas protegidas y otros equipamientos. «Que el ayuntamiento sea el propietario de todo el sector será positivo pues para empezar ya no tendremos problemas para entrar, como nos pasa ahora», explica Josep Maria Domingo, presidente del Centre Social de Sants, en referencia a los problemas de acceso a la nave de más de 1.500 metros cuadrados cedida por la inmobiliaria para acoger la biblioteca popular.
El movimiento vecinal para reclamar los terrenos de Can Batlló ha sorprendido a la propia asociación de vecinos de La Bordeta: «Ha sido sorprendente. Esta reivindicación, que es histórica, ha aglutinado en los dos últimos años a muchos vecinos, mayores y jóvenes, y también a todas las entidades del barrio», celebra Enric Jara, representante de la Comissió de Veïns de La Bordeta.
«Va para largo, pero a corto plazo queremos que Can Batlló se abra a la gente, que podamos pasear, jugar a la petanca o a la pelota, que coloquen unos bancos», reclama Domingo, quien celebra el acuerdo entre el ayuntamiento y la familia propietaria. «Por fin parece que Can Batlló es una prioridad para el distrito», afirma el presidente.