Fuego y música para empezar la Fiesta Mayor de Santa Coloma.
GEORGINA ALTARRIBA / JOAN SALICRÚFuego, música, gente y muchas ganas de fiesta. Así empezó el viernes 31 por la noche, a eso de las 8 y media, en la plaça de la Vila de Santa Coloma de Gramenet, la edición de 2012 de la Fiesta Mayor del municipio, justo cuando llegaron hasta ahí las comparsas del Seguici inaugural formado por la Colla de Trabucaires, la Colla de Gegants i Capgrossos, los Grallers de Santa Coloma, el Grup de danses Triballcoloma, los Castellers de Santa Coloma, la Colla de Draconaires, la Colla Vella de Diables y la Casa de Aragón Virgen del Pilar.
La plaça de la Vila recibió a cada uno de estos grupos con aplausos y salutaciones y, una vez situados convenientemente y bajo la mirada de los cuatro gigantes de la localidad -Silvestre, Coloma, Genís y Margarida-, que custodiaban la puerta principal del consistorio, empezó el pregón de la fiesta a cargo de los ilustradores Pepònio y Azagra, vecinos de la localidad y autores del cartel de la fiesta de este año. Fue una alocución que no acabó de despegar y, en realidad, y el único momento de cierta complicidad con el público fue cuando los dos humoristas gritaron contra la línea de Muy Alta Tensión (MAT) que Red Eléctrica Española quiere instalar en el municipio.
Durante el pregón, un grupo del público formado por un centenar de personas abucheó al gobierno municipal por lo que considera un despilfarro excesivo: la contractación de Fangoria y las Nancys Rubias por 47.000 euros, grupos que actuaron aquella misma noche ante miles de personas en el escenario montado en la plaça de la Vila. Se habían organizado desde hace varias semanas en un grupo de Facebook para este cometido y el grupo se desvirtualizó desplegando una pancarta que rezaba: “47.000 euros = Fangoria. 13.000 parados = Gramenet”.
La alcaldesa Núria Parlon evitó tomar la palabra durante el pregón, aunque en su cuenta de Twitter comentó posteriormente que desde que ella es alcaldesa el protagonismo del pregón siempre lo tiene el pregonero. Sí que se dirigió a las entidades de la ciudad, a las que recibió en el Jardí de Can Roig i Torres, terminado el acto público en la plaça. “Lo que importa no es lo que cuesta Fangoria sino el total de la fiesta. Santa Coloma tendrá lo que se merece. Las calles de Santa Coloma estarán llenas durante cuatro días. El corazón de Santa coloma va a latir a ritmo de fiesta. La polémica no representa a la mayoría”, había declarado anteriormente Petra Jiménez, edil de Cultura, a la edición local de Santa Coloma de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA.
El Ayuntamiento, días atrás, ya contrarrestó el argumento recordando que más del 60 por ciento de las actividades serían protagonizadas por artistas o personas de la ciudad, y que todos los proveedores de la Fiesta eran de la ciudad.
En otra ubicación del centro de la ciudad, ya de noche y con una luna llena espléndida, empezaba a partir de las 10 la decimotercera edición del festival de música emergente Cortocircuit, que desarrolló en el Mas Fonollar. Vesper Crime (rock), Carmans (pop-rock), Los Perlas (rock), Low People (rock alternativo) y Pokas Luzes (Flamenco fusión) fueron las cinco bandas de Santa Coloma de Gramenet que protagonizarán el festival, abierto únicamente a grupos de la ciudad o con dos miembros locales.
Durante toda la tarde la alegría era patente entre los grupos participantes. En el caso de los más jóvenes, los Low People, porque era casi una de las primeras ocasiones en qué actuaban delante de los suyos y en el caso de los más veteranos, los Carmans, porque aunque actuaron en el primer Cortocircuit -entonces Traffic Musical- en 1993 la ilusión para repetir -o quizás precisamente por esto- era mayúscula. Christian Triviño, guitarra de Pokas Luzes, no cabía dentro de sí: “Tenemos una ilusión muy grande porque nos han ofrecido tocar aquí, en nuestro pueblo. Estamos todos muy contentos, con ganas de darlo todo, que nos escuche nuestra gente y toda la gente de Santa Coloma”.
También entre los organizadores del Centre de Creació Musical Molinet y del Servei de Cultura i Joventut del Ayuntamiento, artífices de la operación. Víctor Fernández, de la organización del Cortocircuit, rememoraba por la tarde que el festival buscaba “que los grupos pudieran grabar en un estudio, actuar en la Fiesta Mayor y ejercer durante unos días como una banda de las grandes".
Unos 300 vecinos se congregaron al lugar y disfrutaron de las distintas músicas de sus paisanos. En otra parte de la ciudad, en el Parque Europa, tenía lugar otro festival, el Sintonitzza, con La Habitación Roja, Toundra, Tilde, Anicet Lavordrama, Suîte Momo y Batidora DJ. La fiesta, digan lo que digan los críticos con gran presencia local, no había hecho más que empezar.