El Periódico Sociedad

La inversión de Salut en tecnología y material médico ha caído un 37% desde el 2010

Muchos de los aparatos quirúrgicos y diagnósticos de los hospitales del ICS rozan la obsolescencia

La Generalitat señala que el deterioro de los equipamientos no supone un riesgo para los pacientes

La inversión de Salut en tecnología y material médico ha caído un 37% desde el 2010

Estación de anestesia incorporada en el 2006, empleada en un quirófano del Hospital de Can Ruti.

Viernes, 19 de mayo del 2017 - 13:05 CEST

Los largos años de crisis y recortes presupuestarios que ha sufrido la sanidad pública catalana, apenas revertidos, mantienen un efecto colateral de consecuencias palpables y gravedad creciente, que entorpece la actividad, o resta eficacia, en los quirófanos y gabinetes de exploración, diagnóstico y tratamiento de los centros. Se trata de la drástica caída en la inversión que la Conselleria de Salut destina a la actualización de la tecnología y el material sanitario que manejan los 64 hospitales y 365 centros de asistencia primaria (CAP) de Catalunya. Desde los modestos bisturís de 15 euros, hasta los aceleradores lineales de oncología valorados en 2,5 millones como mínimo, o las camas electrónicas de hospitalización, a unos 6.000 euros la pieza. Todo quedó congelado hace seis años. Lo prioritario fue, y sigue siendo, pagar salarios al personal (60% del presupuesto) y mantener la asistencia a los ciudadanos.

Entre el 2010 y el 2016 el Servei Català de la Salut (CatSalut) redujo en un 37% como media global el costosísimo apartado de la inversión en tecnología y material sanitario, incluida la reparación de unos edificios en innegable estado de dejadez. De los 356 millones de euros destinados a este capítulo en el 2010 se pasó a los 227 del 2016. Salut prevé recuperar en el 2017 un 9% de lo perdido.

EL TERRITORIO ICS, EL PEOR

El territorio de máxima afectación fue, y es, el que atiende el Institut Català de la Salut (ICS) -los hospitales de Vall d’Hebron, Bellvitge, Can Ruti, Joan XXIII y Arnau de Vilanova, y 265 CAP, entre otros-, donde la pérdida de capacidad para renovar quirófanos obsoletos, equipos de anestesia envejecidos o camas destrozadas fue del 57% en el 2016 respecto del 2010. En el peor año, el 2011, los centros del ICS sufrieron un recorte del 77% en este capítulo. En pocos meses, el presupuesto de 30 millones (2010) para el citado fin, se quedó en apenas 7: se notó incluso en la mala calidad de los guantes de látex con que se protege el personal.

"En realidad, el material médico y quirúrgico del ICS no se renueva desde hace 11 años -advierte Jaume Canet, responsable de anestesiología en el Hospital Germans Trias i Pujol, Can Ruti-. En el 2006, la entonces ‘consellera’ de Salut, Marina Geli, aprobó una gran inversión tecnológica que convirtió los centros del ICS en los más avanzados de Europa en material médico. Lo hizo por medio del sistema de 'renting', con el compromiso de que todos los equipamientos deberían haber sido renovados diez años después, cosa que no ha sucedido".

En el 2006, el ICS incorporó 3.328 aparatos médicos que deberían haber sido renovados 10 años después.

El método del 'renting' se aplicó a todo: desde básculas hasta fonendoescopios. Todo pasó a ser de última generación: monitorización avanzada en las unidades de intensivos, respiradores, estaciones de anestesia, mesas de operaciones. Salut incorporó 3.328 aparatos médicos a la red del ICS, que 11 años después no han sido renovados, salvo situaciones excepcionales que han recibido aportación adicional directa desde el CatSalut. Este ha sido el caso del moderno bloque quirúrgico central que el Vall d’Hebron inauguró hace un año. El más moderno de Europa.   

El resto, se repara cuando deja de funcionar, aplazando citas de los usuarios en los que iban a emplearse, en muchos casos el mismo día de la prueba. "En el ámbito de la alta tecnología sanitaria, 10 años de vida es lo máximo que se concede desde el punto de vista de la eficacia y la eficiencia. A partir de ahí se considera que entran en la obsolescencia", asegura Canet.

SALARIOS, LO PRIORITARIO

"La prioridad desde que empezó la crisis ha sido pagar salarios al personal, pero es evidente que ahora hay que empezar a actualizar equipamientos y edificios", advierte José Augusto García Navarro, director general del Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSSC), patronal que agrupa a un centenar de centros concertados sin ánimo de lucro, entre ellos los hospitales Clínic, Sant Pau y el Mar, en Barcelona, o el Parc Taulí, en Sabadell.

"Ese envejecimiento no significa que se haya puesto en riesgo la vida de los pacientes -advierte García Navarro-. Los aparatos de resonancia magnética, por ejemplo, pueden ser utilizados durante 8 o 10 años y, como el resto de esta tecnología, tienen sistemas de automantenimiento: cuando funcionan, siempre funcionan bien". "Ningún médico se arriesgaría a hacer un diagnóstico con un aparato del que tuviera la más mínima sospecha de que no está bien. Se juegan su prestigio profesional", añade el director del CSSC.

Desde Salut, no ocultan la crítica situación del capítulo de los equipamientos sanitarios, iniciada por el Govern anterior. "Se ha llegado a una situación muy apurada, que en ningún momento ha supuesto un riesgo para la vida de los pacientes", afirma Eva Sánchez, directora de patrimonio e inversiones en el CatSalu. "No hemos incorporado la tecnología que hubiéramos querido y ahora es urgente priorizar: este año, el CatSalut equipará con una partida directa los nuevos quirófanos y el área de cuidados intensivos del Hospital de Bellvitge", añade Sánchez. "Nuestra voluntad es regresar al presupuesto para equipamientos que existía antes de la crisis", asegura.

Los CAP siguen con un recorte del 70%

De los 227 millones de euros que el CatSalut destinó en el 2016 a financiar equipamientos tecnológicos y médicos en la red sanitaria pública de Catalunya, 194 fueron absorbidos por la reparación inaplazable de edificios hospitalarios.

La red de asistencia primaria (CAP) -toda la red, incluido el ICS- recibió para ese apartado 45,5 millones en el 2010, una cantidad que desde entonces permanece recortada en un 70%. En el 2017 los CAP recibirán 13 millones para equipamientos. Los hospitales públicos pasaron de los 59,6 millones destinados a equipamientos en el 2010 a los 18 de 2016. En el 2017 recibirán 41, asegura Salut.

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