La rusa Maria Sharapova ha ganado por primera vez en su carrera el torneo de Roland Garros al vencer este sábado en la final a la italiana Sara Errani, por 6-3 y 6-2. Sharapova se convierte así en la tercera rusa en ganar en París después de Anastasia Myskina en el 2004 y Svetlana Kuznetsova en el 2009.
"¡Oh, Dios mio!", ha exclamado Maria Sharapova tras culminar el tercer punto de partido ante la italiana Sara Errani en la final de Ronald Garros, un título esquivo para la extraordinaria tenista rusa que finalmente se ha podido sacar la espina de Paris al batir a su rival por 6-3 y 6-2 en 89 minutos. Sharapova, que de esta forma consolida el número uno mundial, honor que ha recuperado precisamente en el torneo francés, ha dominado con cierta claridad a la italiana, la gran revelación del torneo, aunque ha tenido algún problema para sellar la victoria, para lo que ha necesitado tres bolas de partido.
"Es un sentimiento increíble, excepcional", ha reiterado Sharapova en los parlamentos tras levantar la copa Suzzane Lenglen después de un triunfo que la sitúa en la élite de la historia del tenis mundial al convertirse en la décima mujer que atesora los cuatro Grand Slam (Open de Australia, en el 2008; Open de EEUU, en el 2006; Wimbledon, en el 2004 y Roland Garros). La rusa se ha impuesto gracias a su clase y también a los nervios de Errani, que ha jugado el primer set algo dubitativa ante la presión de la propia final. El hecho de que ayer disputara la final de dobles junto a su compatriota Roberta Vinci (se impusieron a las rusas en un duro partido 4-6. 6-4 y 6-2) también le ha pasado factura física ante una Sharapova que ha llegado más fresca y entera.
Por su parte, Errani se mostró satisfecha por su gran torneo a pesar de la derrota. "No me siento una top-ten, pero lo seré. Es increíble, no me lo creo y estoy muy contenta. Espero que mi vida no cambie. Quiero la misma vida", dijo la italiana, situada ya entre las diez mejores tenistas del mundo.