La lluvia ha obligado a suspender la final de Roland Garros entre Rafa Nadal y Novak Djokovic, partido que se reemprenderá este lunes a la una de la tarde, si la lluvia no lo impide. La nefasta previsión meteorológica anunciada se ha confirmado durante buena parte de los tres sets y medio disputados, ya que una fina llovizna ha empezado a caer al rato de empezar el partido. En el momento de la suspensión, Nadal dominaba en el marcador por 6-4, 6-3, 2-6 y 1-2.
El tenista mallorquín, que trata de conquistar su séptimo Roland Garros, se ha llegado a quejar amargamente el juez de pista al que le ha recriminado que el agua impedía jugar con normalidad, ya que la pista era mucho más lenta y pesada. Nadal ha empezado con mucha fuerza el partido colocándose rápidamente en un 3-0. Sin embargo, Djokovic ha reaccionado hasta el 3-3, pero no ha culminado la remontada ya que el español ha recuperado su buen juego para dominar la primera manga por 6-4.
Con el partido encarrilado, Nadal ha jugado con más calma en el segundo set, en el que ha adquirido rápidamente ventaja hasta dominarlo por 6-2. Djokovic, fuera de sí y muy enfadado en algunas fases del duelo, se ha serenado y ha exhibido su extraordinario juego en la tercera manga, en la que ha vuelto a entrar en la final al ganar el set por 2-6. Ya en el cuarto ha llegado la suspensión cuando el serbio, número uno del mundo, dominaba por 1-2.