Además de la subida del IRPF, del IVA, de la rebaja en el sueldo de los funcionarios y un largo etcétera, las maltrechas arcas del Estado contarán a partir de este año con un ingreso inesperado, el procedente de la reapertura al turismo del Valle de los Caídos.
Información publicada en la página 14 de la sección de Política de la edición impresa del día 04 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Mientras el Gobierno anterior cerró el polémico mausoleo donde yace Francisco Franco, además de 30.000 víctimas de la guerra civil de uno y otro bando, y encargó un informe a una comisión de historiadores que recomendó desenterrar al dictador para convertir el recinto en un museo, Mariano Rajoy ha decidido guardar en un cajón el informe, abrir sin apenas cambios el mausoleo y beneficiarse, de paso, de los ingresos que genere.
Desde el pasado 1 de junio, los turistas que lo visiten deben abonar cinco euros (2,5 euros en el caso de la entrada reducida), lo que generará en torno a 1,5 millones de euros al año si llegan a recuperar las 300.000 visitas que recibía anualmente el monumento. El Valle de los Caídos era el recinto más visitado de la Comunidad de Madrid después del Monasterio del Escorial y el Palacio Real. A los ingresos que genere la venta de entradas, se sumarán los procedentes de la cafetería que se instalará en el funicular o la tienda de regalos del vestíbulo, donde los turistas podrán adquirir recuerdos del mayor símbolo de la dictadura franquista.
La respuesta del Gobierno
Recientemente, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, despachó una pregunta del senador del PNV Iñaki Anasagasti sobre el Valle de los Caídos con la invitación al parlamentario para que busque el máximo consenso, pero, en la medida de lo posible, procurando que ese tema, «que no es de actualidad, no se sume a mayores diferencias, con la que está cayendo».