El abogado barcelonés Raimon Bergós declaró ayer como testigo ante el juez de Palma José Castro, que instruye el proceso por el desvío de fondos públicos a través del Instituto Nóos, y aseguró que Manuel Romero, conde de Fontau y asesor de la Casa del Rey, le avisó en una reunión de que Iñaki Urdangarin no podía figurar en los órganos de gobierno de ninguna fundación. El duque de Palma, presente también en aquel encuentro, dijo no entender por qué no podía ocupar los altos cargos de entidades de esas características.
Información publicada en la página 22 de la sección de Política de la edición impresa del día 30 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según fuentes jurídicas, Bergós afirmó que Romero le dijo al yerno del Rey que «hiciera lo que quisiera», pero le insistió en que no podía aparecer en los órganos ejecutivos. En la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS), creada después del Instituto Nóos, a pesar de ser su promotor, solo aparece como presidente del consejo asesor.
DOS REUNIONES / Bergós ratificó que el 10 de febrero del 2006 mantuvo una reunión en su despacho con Urdangarin y su socio, Diego Torres, para crear la fundación Areté. Meses después, el 12 de junio, se reunió con Romero, Urdangarin y Torres. Ya entonces, el asesor del Rey «expresó su disconformidad con que Urdangarin formara parte de esa fundación», algo que el duque no entendía. Areté se disolvió y en diciembre de aquel mismo año se constituyó FDCIS. Las directrices las dio Torres, y Urdangarin no aparece en los órganos directivos. No obstante, la mitad de los honorarios fueron desembolsados por Aizoon, la empresa patrimonial del yerno del Rey.