sí pero no. El presidente de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Antoni Duran Lleida, anunció ayer que su partido irá a la manifestación soberanista convocada para la Diada pese a que no comparte el lema de la convocatoria: Catalunya, nuevo Estado de Europa. No pero sí. El líder democristiano evidenció las diferencias con sus socios de Convergència -que el martes mostraron su pleno apoyo a la consigna independentista de la marcha- aunque se alineó con el Govern de Artur Mas al «animar» a la gente a participar. Eso sí, para reclamar un mejor modelo de financiación. Duran no asistirá a la movilización porque el 11 de septiembre hay programada sesión en el Congreso, donde él ejerce de presidente del grupo parlamentario de CiU.
Información publicada en la página 17 de la sección de Política de la edición impresa del día 31 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El mandatario de Unió lanzó otra pulla a los convergentes al criticar «que el debate político del verano haya sido si se participa en la manifestación». El portavoz del Ejecutivo catalán, Francesc Homs, defendió la semana pasada que la polémica era «positiva» porque demostraba «cuáles son las prioridades de Catalunya». Varios consellers echaron más leña al fuego al sugerir que incluso el president podría sumarse a la marcha, lo que se ha descartado, pero Duran lamentó que no se haya hablado más de la crisis «y se haya ignorado a la gente que no tiene trabajo, a los empresarios que no tienen crédito, a las personas que tienen problemas con las preferentes».
EL MANIFIESTO / El presidente de Unió presentó también el manifiesto aprobado por el partido para la Diada, un documento que, bajo el título Unámonos y hagámonos oír, llama a los catalanes a hacer piña por el pacto fiscal porque «cualquier división puede ser usada para debilitar nuestras reivindicaciones». El texto insta a evitar un jornada «de reproches» y defiende «el derecho a ejercer el derecho de autodeterminación», aunque Duran avisó de que la hoja de ruta marcada en esta legislatura por el Govern y por el Parlament no pasa por el Estado propio, sino por mejorar la financiación. «Son antagónicos, estratégicamente hablando, la negociación del pacto fiscal, que quiere decir seguir en el marco del Estado, y la independencia, que quiere decir la ruptura», añadió el líder de Unió, que calificó de «erróneo» salir a la calle a pedir la secesión cuando la «prioridad» es otra.
La vicepresidenta Joana Ortega, que no irá a la manifestación, insistió también en que hay que centrarse en el pacto fiscal y acusó al Gobierno central de alimentar el independentismo con su «prepotencia».