El Periódico

Sánchez se sentará a negociar su investidura el jueves con Rivera y el viernes con Iglesias

El líder del PSOE nombra a seis personas de su máxima confianza para abordar los acuerdos

Señala que quiere gobernar "desde la moderación" y pide a los suyos que no caigan en los "desplantes" de Podemos

La comisión negociadora del PSOE (iz-der) Antonio Hernando, José E.Serrano, Luisa Cuerdo, Meritxell Batet, Rodolfo Ares y Jordi Sevilla.

La comisión negociadora del PSOE (iz-der) Antonio Hernando, José E.Serrano, Luisa Cuerdo, Meritxell Batet, Rodolfo Ares y Jordi Sevilla.

Miércoles, 3 de febrero del 2016 - 13:26 CET

Una negociación de menor a mayor, siempre que la agenda lo permita, y con un equipo formado por seis personas de su máxima confianza. El líder socialista, Pedro Sánchez, ha trasladado este miércoles, un día después de que el Rey le propusiera como candidato a la Presidencia del Gobierno, los ejes básicos de la complicada negociación que ahora empieza a abordar para llegar a la Moncloa. El secretario general se ha dado un mes para sellar un acuerdo que le permita ser investido como jefe del Ejecutivo, pero los primeros pasos son inminentes. Esta misma tarde se reunirá con Coalición Canaria, Izquierda Unida-Unidad Popular y Compromís. El jueves, con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Y el viernes, con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Un día después, el sábado, Sánchez se verá con el PNV, a quien los socialistas anhelan como socios en la hipotética alianza. Faltan por cerar las citas con ERC y Democràcia i Llibertat (DLl), con quienes Sánchez también se quiere sentar, pero no para negociar, señaló el martes, sino para decirles que no está “de acuerdo” con ellos. El documento que el PSOE aprobó a finales de año, en parte debido a las presiones de los barones, excluye al independentismo catalán de cualquier negociación, pero republicanos y convergentes pueden acabar siendo indispensables con una eventual abstención para que Sánchez sea presidente, ya que Podemos y Ciudadanos se han excluido mutuamente. Mientras los principales líderes territoriales le piden que se comprometa a no llegar a la Moncloa gracias al separatismo, Sánchez insiste en que él no va a buscar esos apoyos, y que lo que voten ERC y DLl dependerá solo de ellos.

Pedro Sánchez saluda a Carme Chacón y otro diputado, a su llegada a la reunión de los parlamentarios socialistas.

EL EQUIPO DE LOS ACUERDOS

Será Sánchez quien arranque el diálogo, pero el día a día de la negociación será pilotado por seis personas que ha nombrado este miércoles en la reunión de la Comisión Permanente del PSOE: Antonio Hernando, portavoz parlamentario del partido; Rodolfo Ares, como “persona con amplia experiencia en negociaciones de pactos de legislatura y gobierno en Euskadi”, señala el PSOE; José Enrique Serrano, miembro del grupo constitucionalistas y del programa electoral; Meritxell Batet, coordinadora del programa electoral; María Luisa Carcedo, responsable de política social, y el exministro Jordi Sevilla como portavoz económico.

“Ayer España respiró aliviada. Se generó una corriente de ilusión que debemos cumplir”, ha dicho Sánchez en la reunión en el Congreso con los diputados y senadores de su partido, en referencia al nombramiento que le hizo el martes Felipe VI. Durante un discurso en el que ha repetido casi palabra por palabra su intervención del día anterior, el líder socialista ha asegurado que su intención es “gobernar España desde la moderación y el diálogo, impulsando políticas progresistas”. Frente a los mensajes de Iglesias y Rivera, que se han declarado incompatibles en cualquier alianza, Sánchez ha pedido que “dejar atrás los vetos”.

"RESPETO" FRENTE A LA "ARROGANCIA"

Las negociaciones se prevén complicadas. “Habrá momentos en que parezca que el pacto ya está hecho. Otros, en los que todo salte por los aires y se publique que ya no hay ninguna posibilidad. Pero después se volverá a retomar el diálogo. Pasa siempre”, señala un dirigente cercano a Sánchez. Ante este escenario, el secretario general ha pedido a los suyos que no caigan en las provocaciones de Podemos, partido al que no ha citado. “Antes los desplantes, arrogancia y propuestas inasumibles, os pido que respondamos con respeto”, ha dicho.

Solo ha habido una contestación a Mariano Rajoy, que el martes puso el dedo en la herida interna socialista, al dar por seguro que el PSOE necesitará a los independentistas. “Escuchamos amenazas de que un supuesto Gobierno rompería España. Pero hoy, como consecuencia de la inacción de Rajoy, está en riesgo más que nunca la integridad territorial. La reforma federal de la Constitución es la mejor manera de articular la diversidad de España”, ha concluido Sánchez, quien al llegar a la sala de la reunión parlamentaria, este mediodía, ha sido recibido por los aplausos de los suyos, todos en pie.

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