Desde que se constituyeron las Cortes, el trabajo opositor del PSOE ha estado marcado por la interinidad. Los socialistas se encontraban inmersos en su carrera por el liderazgo, así que la mayor parte de sus esfuerzos se destinaban a este proceso y no a enfrentarse a las profundas reformas económicas y sociales aprobadas y anunciadas por el Gobierno del PP. Tampoco tenían un líder parlamentario claro. Aunque formalmente era Alfredo Pérez Ru-balcaba, este prefirió no intervenir en el Congreso -más allá del debate de investidura del jefe del Ejecutivo- para no levantar suspicacias en el equipo de Carme Chacón. Pero desde ayer, día en el que se constituyó por vez primera la nueva ejecutiva, el PSOE puede centrarse ya en su trabajo de oposición. Lo primero que hizo el secretario general fue pedir una reunión con Mariano Rajoy.
Alfredo Pérez Rubalcaba, flanqueado por Elena Valenciano y José Antonio Griñán, ayer, durante la ejecutiva. AGUSTÍN CATALÁN
Información publicada en la página 18 de la sección de Política de la edición impresa del día 07 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El encuentro servirá para retomar asuntos atascados como el de la renovación del Tribunal Constitucional, pero también para trasladar al presidente del Gobierno los ejes del trabajo del PSOE como segundo partido del Estado. Rubalcaba insistió en que la suya será una oposición «útil». «Cooperaremos, por ejemplo, en la lucha contra ETA. Aquí Rajoy va a tener toda nuestra colaboración. Pero discreparemos de la política económica, porque no podemos mantener la misma línea que hace un año, cuando había indicios de recuperación. Solo con ajuste no llegamos. Y también confrontaremos en cuanto a los recortes sociales y de derechos», señaló el líder del partido.
Por ejemplo, si el Ejecutivo decide reformar la ley del aborto en los términos anunciados -para que la norma sea aún más restrictiva que el sistema de supuestos vigente entre 1985 y el 2010, cuando se pasó al modelo de plazos vigente en los países del entorno europeo-, el PSOE concluirá que el PP está dando carpetazo al consenso para imponer su propia «moral» y denunciará algunos instrumentos en vigor que los socialistas no comparten, pero que han consentido en aras del pacto. Como el concordato con la Iglesia. ¿Qué papel jugará Chacón en esta nueva etapa opositora? «Ella tiene todo el futuro por delante. Su comportamiento ha sido impecable y la considero mi amiga», contestó Ru-
balcaba, que también ha solicitado reunirse con la patronal, los sindicatos y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Shultz.
POCOS CAMBIOS / Según varios integrantes de la nueva ejecutiva, la de ayer, como no podía ser de otra manera tratándose de la primera de la nueva dirección, fue una reunión bastante «protocolaria». El líder socialista anunció los nombramientos que faltaban. En el Congreso, la principal novedad es la elección de Soraya Rodríguez, exsecretaria de Estado de Cooperación, como portavoz. Eduardo Madina continuará como secretario general del grupo. En el Senado, todo sigue como estaba: Marcelino Iglesias de número uno y José Miguel Camacho de segundo. Y el presidente del consejo territorial pasa a ser Javier Fernández, líder de los socialistas asturianos y uno de los barones que se posicionó junto a Rubalcaba desde el principio.
«Esta es una dirección colegiada
-concluyó Rubalcaba-. Es plural, pero es una. Seguimos siendo un solo partido. Nadie representa ningún territorio ni ninguna generación, sino a todos los socialistas».