«Aprendí de Gregorio Peces-Barba una cosa que no olvidaré en mi vida: A no tirar jamás la toalla». Una lección muy conveniente para los tiempos que corren que el expresidente del Congreso supo transmitir a Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general del PSOE destacó ayer ese aprendizaje como «la parte del legado» de Peces-Barba «más importante hoy para los españoles». Numerosas personalidades de los ámbitos político, académico y jurídico se despidieron ayer de uno de los padres de la Constitución, considerado un luchador por la libertad y la democracia, y que falleció el martes a los 74 años. El cementerio madrileño de Colmenarejo convocó a representantes de todos los partidos, que, independientemente de su signo, elogiaron a Peces-Barba. No podía faltar Alfonso Guerra, un histórico de la familia socialista -también estaban José Bono y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, además del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero-, quien aludió al compromiso del fallecido contra la dictadura y a favor de los derechos humanos. Como anécdota, recordó su humor «guasón» y que fuera capaz de «soportar» horas de zarzuela en los largos viajes en coche que hicieron juntos.
Información publicada en la página 22 de la sección de Política de la edición impresa del día 26 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Para resumir la filosofía de vida de Peces-Barba. Guerra recurrió al pasaje de la Biblia en el que Jesús les dice a sus apóstoles: «No veneréis el dinero, rebelaos contra los fariseos y las injusticias».
MOMENTO ESPECIAL // Por su parte, el Príncipe rememoró, tras visitar la capilla ardiente, el «especial» y «emocionante» momento que vivió el 30 de enero de 1986, cuando Peces-Barba le tomó juramento en las Cortes. Felipe le recordó como «un servidor público de enorme ejemplo en tiempos difíciles».
El líder del PSM, Tomás Gómez, subrayó de Peces-Barba su condición de hombre «fuerte y generoso». «Hacía honor a la máxima de que un caballero no puede permitir que sus palabras sean más grandes que sus actos», dijo. También la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le recordó, al expresar la «gratitud de todos los madrileños por lo que Gregorio hizo por la universidad de Madrid».