El Periódico

Ciudadanos acoge con frialdad la nueva fase de diálogo

La fuerza naranja advierte de que no apoyará un gobierno "populista"

Busca la abstención de Podemos o la complicidad del PP

Ciudadanos acoge con frialdad la nueva fase de diálogo

JOSÉ LUIS ROCA

El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas. 

Miércoles, 30 de marzo del 2016 - 21:54 CEST

Ciudadanos intentó este miércoles hacerse un hueco y tratar de marcar impronta tras el deshielo que dejó tras de sí la reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. La fuerza naranja accedió con frialdad a participar en la negociación a tres que se vislumbra, pero advirtió que su pretensión no es facilitar, de convidado de piedra, un gobierno del PSOE y Podemos. Al contrario, espera que sea el partido morado el que se abstenga para allanar el camino al acuerdo progresista y reformista de socialistas y C’s. Asimismo, hizo un llamamiento a la desesperada al PP para que se siente a hablar con ellos, sin tener en mente quien dirigirá el futuro ejecutivo.

Tras la esperada la cita entre Sánchez e Iglesias, el vicesecretario general de C’s, José Manuel Villegas, exhibió que “más allá de las formas, las poses y el intercambio de regalitos, no ha cambiado nada”, algo que atribuyó a que el líder de Podemos “sigue hablando de sillas” y no de políticas y considera un gesto algo como ceder una vicepresidencia “que él mismo se había otorgado”. Por ello coincidió con Sánchez en que, a día de hoy, es “casi imposible” un gobierno de las tres fuerzas políticas, si bien fue más palpable su desconfianza que la del líder socialista.

El número dos de Rivera exhibió de hecho dureza contra el dirigente podemista y señaló que su única pretensión es estar en el Gobierno y buscar el foco mediático, sin importarle las medidas que se apliquen. Asimismo, aseveró que C’s ha captado el mensaje y que no necesita una reunión a tres entre Iglesias, Sánchez y Albert Rivera para escuchar de boca del primero el reclamo de que los 40 diputados naranjas se abstengan para facilitar un ejecutivo de izquierdas. “Vemos la televisión y oímos la radio. Mensaje recibido. Pero no apoyaremos ni por pasiva ni por activa un gobierno de populistas y separatistas”, advirtió tanto a Podemos como a Sánchez.

LA ESTRECHA ALIANZA CON EL PSOE

Rivera, no obstante, mantuvo una larga charla con el líder socialista, el martes por la tarde, para afianzar su alianza con el PSOE. La fuerza naranja contempla además con buenos ojos que Sánchez condicionara este miércoles toda negociación a que el partido nacido en Catalunya mantenga hasta el final su ‘sí’ a su investidura. Es decir, un claro compromiso de que, por el momento, no dará pasos que hagan a C’s romper la alianza.

Con estos mimbres, su ‘pareja de baile’ aceptó que sean los equipos negociadores de los tres partidos (y no los líderes) se sienten pero en busca de la abstención de Podemos, sin descartar cualquier otro método imaginativo. “Primero el acuerdo y luego veremos la fórmula”, señaló Villegas.

El dirigente naranja recomendó a Iglesias “rectificar”, leerse el acuerdo con 200 reformas acordado antes de la primera investidura y sentarse en la mesa a tres “para dejar de hablar de hipótesis” y ver qué apoya o no de dicho documento. En esta línea, desdeñó la idea del podemista de que el diálogo gire en torno a los programas electorales.

TONO MODERADO RESPECTO AL CONFLICTO CATALÁN

Una de las pretensiones de Podemos que más repele a C’s es la celebración de un referéndum en Catalunya. Curiosamente, la fuerza naranja exhibió este miércoles una posición más moderada que de costumbre en torno al conflicto territorial. No contradijo, por ejemplo, la afirmación de Sánchez de que defiende “el federalismo", pero aclaró que de corte alemán, sin que implique ningún tipo de desigualdad entre los españoles. Villegas admitió además que existen "singularidades" y "hechos” que “diferencian” a unas comunidades autónomas de otras. Pero rechazó que esta disparidad dé lugar a “privilegios”.

En las trece temporadas que lleva en Primera División con el Barça, de los 37 equipos a los que se ha medido han sufrido su voracidad goledora

El técnico puso en duda el compromiso del delantero, al que dejó en la grada en Ipurua